El defensa del Real Madrid, que suplantó a Albiol, repartió codazos, pisotones y entradas fuertes. |
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La final entre el Real Madrid y el Barcelona se vivió a mil revoluciones en el campo de juego, aunque en la escala de nerviosismo, hubo alguno que destacó sobre el resto, como el caso de Álvaro Arbeloa, a quien se lo vio en unas cuantas acciones algo más allá del límite.
La más grave, un codazo y pisotón que le regaló a David Villa cuando cayeron juntos en una escapada del delantero blaugrana hacia la portería. Aunque no fue la única, ya que después dejó la pierna en un cruce con Pedro sobre la banda, y metió una plancha a Sergio Busquets. Arbeloa ocupó el lugar habitual de Pepe, esta noche en el mediocampo, y algo se le pegó del portugués. |