La Comunidad de Madrid ha finalizado las obras de
construcción del nuevo acceso a la urbanización Puerto de Galapagar,
eliminándose con ello un importante tramo de concentración de accidentes
ya que se trataba de un cruce peligroso situado en la M-505 por el que
circulan anualmente 5,5 millones de vehículos, 15.000 diarios. Con estos
trabajos, el Gobierno regional pretende mejorar la seguridad vial tanto de
los 32.000 vecinos de Galapagar como de todos los conductores que
circulen por esta carretera de la sierra madrileña.
El viceconsejero de Transportes e Infraestructuras, Borja Carabante,
inauguró hoy el nuevo enlace, situado en el punto kilométrico 13 de la M-
505, donde destacó la celeridad de los trabajos que han permitido reducir
los plazos de ejecución de los seis meses previstos a cuatro, evitando así
las correspondientes molestias para los vecinos.
“La inversión para esta actuación ha sido de 650.000 euros, una
importante cuantía que reconoce, una vez más, la prioridad del Gobierno
regional para invertir en seguridad vial, no escatimando esfuerzos para
que los madrileños cuenten con una red de carreteras acorde a lo que se
merece una región como Madrid”, dijo Carabante.
La Comunidad de Madrid ha finalizado las obras de construcción del nuevo acceso a la urbanización Puerto de Galapagar, con lo que se pone fin a un importante tramo de concentración de accidentes ya que se trataba de un cruce peligroso situado en la M-505 por el que circulan anualmente 5,5 millones de vehículos, 15.000 diarios.
El viceconsejero de Transportes e Infraestructuras, Borja Carabante, inauguró hoy el nuevo enlace, situado en el punto kilométrico 13 de la M-505. “La inversión para esta actuación ha sido de 650.000 euros, una importante cuantía que reconoce, una vez más, la prioridad del Gobierno regional para invertir en seguridad vial, no escatimando esfuerzos para que los madrileños cuenten con una red de carreteras acorde a lo que se merece una región como Madrid”, dijo Carabante.
La obra ha consistido en la construcción de un tercer carril de espera para los giros, de carriles de aceleración y deceleración y la creación, dentro de la urbanización, de una isleta que permita efectuar los cambios de sentido. Con esta actuación, se han sustituido las dos
intersecciones en “T” que suponían un alto riesgo de accidentalidad para los conductores.
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