Sí, Benzema ya no es el gato que caza, como le definió Mourinho hace solo un año, cuando buscaba un delantero tras la lesión de Higuaín y se desató una guerra con Valdano, ahora fuera del club.
Mourinho dejó entonces, ante el Almería, a Benzema fuera del once y Valdano le recordó que había un delantero en el banquillo. El Madrid empató y llegó Adebayor, tras un primer intento por fichar a Van Nistelrooy.
Un año después Benzema es indiscutible, titularísimo, que diría Pellegrini. El gato caza como un felino, cae a banda, abre espacios, da pausa al vértigo con el que juega el Real Madrid y marca goles, con mucha clase como el tercero de ayer o como el que estuvo a punto de anotar aunque se estrelló en el lateral de la red.
Ayer salió tras un pésimo primer tiempo del Real Madrid. Y el equipo blanco fue otro. Encontró la movilidad que el conjunto de Mourinho no ocasionó en los primeros 45 minutos, destapó las vergüenzas de la defensa del Málaga, que sufrieron lo indecible para frenar a este bailarín con botas de acero.
El público del Bernabéu ya no sospecha de él y está discutiendo la titularidad a Higuaín. A Higuaín, otro delantero que se ha sacudido la mala fama con la que llegó al Real Madrid. Como demostraron ayer pueden jugar juntos. Y se entienden, como quedó demostrado en el tercer gol. |