El detective más famoso de la historia no solo está de visita en Alcalá ocupando sala en los multicines de Cuadernillos, en la piel del actor norteamericano Robert Downey Jr. Sherlock Holmes: juego de sombras es el título de este penúltimo acercamiento del cine al universal sabueso creado por Arthur Conan Doyle. Porque el último tiene firma española y el casco histórico complutense ha sido escenario de sus primeros pasos. El escarizado José Luis Garci es el promotor de este curioso proyecto, que sitúa a Holmes en el Madrid de 1890 siguiendo la pista a Jack el Destripador.
Holmes. Madrid Suite 1890 es el título provisional de las peripecias madrileñas del famoso detective de la londinense Baker Street, en una versión muy fiel al personaje y a la serie literaria producida por Conan Doyle, según los pocos detalles que han trascendido sobre el argumento. Más allá de confesar su admiración por el personaje y su interés en abordar el género negro en un escenario insólito donde conviven el Madrid castizo y la Inglaterra victoriana, Garci ha procurado mantener el secreto más riguroso sobre la película. Aunque los preparativos del rodaje y los numerosos 'cameos' de personajes ajenos al cine que se han incluido en el mismo, han provocado que se escapen algunas curiosidades sobre la película, que unido al éxito que está teniendo la versión hollywoodense ahora en los cines, no han hecho más que acrecentar la expectación.
La asidua presencia de José Luis Garci por Alcalá durante la primavera pasada comenzó a despertar las primeras sospechosas. El cineasta ya había anticipado meses antes que preparaba una película sobre Holmes y que estaba buscando localizaciones en Madrid y alrededores. El director de Volver a empezar fue visto paseando por las calles del casco antiguo y visitando algunos edificios; en algunas ocasiones acompañado incluso por guías municipales. Y se confirmó entonces que había escogido algunos rincones para los exteriores.
A comienzos de otoño arrancó en Madrid el rodaje con el plantel artístico al completo, encabezado por Gary Piquer dando vida al detective y José Luis García Pérez a su inseparable Watson. Leticia Dolera, Macarena Gómez y Víctor Clavijo son otros de los intérpretes de la película, cuyo guión han escrito a cuatro manos Garci y Eduardo Torres Dulce, amigo del director, compañero de tertulias cinematográficas televisivas, fan de Holmes y, desde hace unos días, nuevo fiscal general del Estado.
Crímenes en serie
Del argumento apenas se conoce el punto de partida: Holmes es reclamado desde Madrid para que ayude en la investigación de unos asesinatos parecidos a los cometidos por Jack el Destripador en Londres. La acción se sitúa en 1890, un par de años después de que se produjera la carnicería de este asesino en serie real, cuyos crímenes en el distrito londinense de Whitechapel nunca llegaron a esclarecerse. Sea como fuere, Garci mezcla historia y la ficción con el telón de fondo de la España de las últimas colonias, y en un Madrid típico y crepuscular al que Alcalá proporcionó tres escenarios durante el rodaje desarrollado el pasado mes de noviembre. El colegio de Málaga, sede la facultad de Filosofía y Letras, se transformó en un hospital; el Corral de Comedias se llenó de caballeros y damas con trajes de etiqueta disfrutando de un espectáculo de cabaré; y el viejo patio de la Hospedería de Estudiantes, cerca del callejón de Santa María, se convirtió en un mercado y en la escena de uno de los crímenes. Incluso la mancha de sangre falsa quedó como recuerdo del rodaje varios días después.
Habrá que esperar todavía para conocer el resultado, aunque en principio está previsto que la película se estrene este año, con la perspectiva de que iguale, al menos, la buena acogida en taquilla del Holmes que ahora ocupa las pantallas. Y sobre todo habrá que estar atentos también al posible rastro de El Destripador en Alcalá.
Pedro P. Hinojos. |