Así lo señaló hoy la consejera de Empleo y Mujer, Paloma Adrados, durante la presentación del balance del Aula Permanente de la Construcción, una campaña que durante ocho meses ha recorrido las principales obras de la región “para acercar toda la formación básica necesaria en materia de prevención de riesgos laborales a los trabajadores y empresas de este sector, uno de los tradicionalmente más castigados por los accidentes laborales y que emplea a más de 240.000 personas en la Comunidad”
La campaña, que en 2009 cumplió su quinta edición y que se desarrolla en colaboración con la Fundación Laboral de la Construcción, se ha llevado a cabo a través de un aula móvil equipada con toda la tecnología necesaria que se acercó a distintas obras de construcción de la región.
En su interior, los técnicos del Instituto de Seguridad y Salud en el Trabajo (IRSST) y de la Fundación Laboral de la Construcción han impartido un total de 128 sesiones formativas (52 más que en 2008) en las que han participado 2.509 trabajadores (casi el doble que el año anterior, entre ellos oficiales, peones, personal administrativo y autónomos).
Estas sesiones formativas, de ocho horas de duración cada una, se han centrado en la identificación de los riesgos que se producen en las distintas fases de ejecución de la obra y en las medidas preventivas a implantar para eliminar o minimizar estos riesgos.
La formación recibida equivale al primer ciclo necesario, denominado “Aula Permanente de Prevención”, para lograr la Tarjeta Profesional de la Construcción (TPC), un documento expedido por la Fundación Laboral con el que se acreditaque un trabajador posee formación específica en materia de prevención de riesgos laborales, la categoría profesional y los periodos de ocupación en las distintas empresas en las que ha ejercido su actividad. En los dos últimos años más de 30.000 trabajadores del sector han obtenido la tarjeta.
Corresponsabilidad en la lucha contra la siniestralidad laboral La consejera subrayó que el “éxito” de la campaña 2009 “nos anima a seguir trabajando en el ambicioso desafío de minimizar la siniestralidad laboral y mejorar la salud y seguridad de los trabajadores madrileños”, un objetivo que es la base del III Plan Director en Prevención de Riesgos Laborales de la Comunidad de Madrid, en el que se dedica especial atención a la formación en el ámbito de la prevención.
“La lucha contra la siniestralidad laboral exige la corresponsabilidad de todos: empresarios, pymes, autónomos, trabajadores y poderes públicos”, aseguró Adrados, quién señaló también que gracias a iniciativas como este aula permanente y al esfuerzo de todo el sector el número total de accidentes en la construcción bajó un 34,02% en 2009. |