Tres de cada cuatro desempleados de la Comunidad de Madrid que vuelven a encontrar un trabajo lo hacen en ocupaciones y sectores diferentes a los de su última ocupación, lo que refleja la gran movilidad del mercado laboral madrileño respecto al del resto de España.
Ésta es una de las principales conclusiones del estudio “Después de situaciones de desempleo, ¿qué características tiene las personas que vuelven a su antigua ocupación y quienes cambian, en la Comunidad de Madrid?”, que hoy ha presentado el director general de Empleo, Valentín Bote.
El objetivo de este estudio, elaborado por la Universidad Autónoma de Madrid en el marco del proyecto Panorama Laboral 2009, “es analizar la evolución ocupacional de las personas que, habiendo estado en desempleo, vuelven posteriormente a la situación de ocupado con el mismo empleador o con otro distinto y, en este último caso, hacia qué sectores y empleos se dirigen”, explicó Valentín Bote.
El estudio, que utiliza datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) y del Observatorio Regional de Empleo recogidos hasta julio de 2009, señala que la capacidad potencial de los trabajadores de la Comunidad de Madrid para cambiar de ocupación es superior a la del resto de trabajadores españoles. Esta circunstancia está relacionada con el mayor nivel educativo del que disfruta la población madrileña y con el gran dinamismo del mercado laboral de la región, cuya fuerte demanda empresarial origina más oportunidades para la población.
Según los datos del informe, el tiempo medio que pasa entre que una persona se da de alta como demandante de empleo en la región hasta que consigue una colocación es de algo más de tres meses.
Este periodo de tiempo se acorta en el caso de los demandantes más jóvenes y se incrementa cuanto mayor es el nivel de formación del desempleado, “ya que requiere más tiempo para encontrar un empleo que se adapte adecuadamente a su perfil”, subrayó el director general de Empleo.
Tras analizar los trabajos que figuran en el último contrato laboral firmado por los desempleados que encontraron un empleo, el estudio pone de manifiesto que sólo el 24,5% de ellos se mantuvieron en su ocupación previa, mientras que el 75,5% cambió de trabajo. Entre los que cambian de ocupación, el 23,4% mejora su categoría profesional (una cifra cuatro puntos superior a la media del resto de España), mientras que el 56,8% la mantiene y sólo el 18,8% baja de categoría.
Administrativos y sector servicios El estudio revela que los empleos de tipo administrativo, técnicos y profesionales de apoyo, trabajadores del sector servicios y de servicios de restauración y personales son los grupos de ocupaciones que más oportunidades ofrecen para salir del paro. En este sentido, este informe permite comprobar cuáles son las ocupaciones “de salida” más habituales para cada grupo profesional.
Así, el 21,7% de los operadores de instalaciones industriales, montadores y ensambladores que se quedaron en paro encontraron trabajo como peones agrícolas, de la construcción o en el sector del trasporte, mientras que el 13,6% se colocaron en el sector servicios y sólo el 11,6% repitieron su ocupación anterior. Igualmente, los trabajadores de artes gráficas encontraron más salidas como trabajadores agrícolas (16,4%) o dependientes de comercio (13,2%) que en su propia especialidad (13%).
Estos datos, subrayó Valentín Bote, tienen una gran importancia a la hora de determinar los contenidos de los cursos de formación, ya que permiten dirigir a los desempleados procedentes de cada sector de actividad a acciones formativas relacionadas con las profesiones en las que encuentran trabajo con mayor facilidad. “Además, reflejan que el margen de maniobra para el ajuste de ofertas y demandas es bastante más amplio de lo que pudiera parecer”, señaló el director general de Empleo. |