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"Es injusto perder la casa y además tener una deuda"
Redacción - viernes 27 de enero de 2012 a las 14:32 horas
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El abogado Francisco Gutiérrez ha logrado que un juez admita la dación en pago en Torrejón de Ardoz.

 

"Durante años los bancos han estado hipotecando los bienes pasados, presentes y futuros”, afirma el abogado del Turno de Oficio de Alcalá Francisco Gutiérrez. Su despacho ha conseguido lo que muchos piden en estos tiempos: que los juzgados admitan la dación en pago, y que en caso de no poder afrontar la hipoteca, con la entrega de la vivienda se dé por saldada la deuda. Así lo recoge en su auto el magistrado del Juzgado de Instrucción número 3 de Torrejón Carmelo Jiménez, que sustenta su escrito diciendo que “sería injusto, abusivo y un ejercicio antisocial obligar al perjudicado a seguir pagando la hipoteca cuando el banco se ha quedado con el piso".  


Sus clientes, un matrimonio con residencia en Torrejón, adquirieron en 2005 una casa y una hipoteca de 263.000 euros. Empezaron pagando una letra de 650 euros y llegó un momento en que no pudieron abonarla, cuando aumentó hasta más de 1.400 euros mensuales y el cabeza de familia se quedó en paro. La caja subastó su casa y, como única postora, se la quedó por un importe de 135.000 euros. Y tras la subasta seguía reclamando a la pareja una deuda de 207.000 euros. En una entrevista con Diario de Alcalá, el magistrado, en un ejercicio poco habitual en la actualidad, señala que hay que aplicar la ley “según la realidad del momento", y que el actual es de “una situación de crisis extraordinaria". 


P. Este auto se refiere a un caso tan frecuente como el de un matrimonio que no pudo pagar la hipoteca. 


R. Aquí, y lo digo con muchísimo respeto, presentabas el bonobús en el banco y te daban un préstamo hipotecario; nosotros entendemos que sin las debidas garantías, porque ellos son siempre los que tienen que velar por que ese préstamo tiene garantías para ser devuelto. De ello también entendemos que, al ser una hipoteca, ellos ya sopesan que si no se paga, como garantía primordial está la misma vivienda, que ellos valoran y aceptan como moneda de cambio por el dinero que entregaron.


P. Ustedes decían en el recurso que no es lógico es que además de quedarse sin su casa, esas personas se queden con una deuda de más de 200.000 euros...


R. Eso, aunque sea legal, es lo que nos parece injusto y antisocial, y creemos que no se debe permitir, aunque una cosa es la legalidad y otra la moralidad. Yo entiendo que si alguien no paga se queden con la vivienda. Pero por lo que estamos luchando todos los que nos dedicamos a esto es por la dación en pago: que con la entrega de la vivienda quede saldada toda la deuda por principal, intereses y costas. En este caso concreto, además de quedarse sin la casa, se quedaban con una deuda de principal de 128.646'80 euros, más 79.100 euros de intereses, costas y gastos del procedimiento. Es decir, que me quedo sin casa pero además con una deuda de más de 200.000 euros. ¿Cómo hace una familia frente a eso? Porque se quedan sin un bien de primerísima necesidad, como es la vivienda, y tendrán que alquilar otra casa. Nos parece totalmente injusto desde el punto de vista moral, no de la legalidad, porque es legal.


P. Al final, ¿depende todo del juez? Porque habrá más abogados que habrán argumentado lo mismo que ustedes...


R. El juez explica muy bien que no es necesario aplicar sistemáticamente el artículo 671 de la Ley de Enjuiciamiento, que permite que la entidad bancaria se adjudique el piso por el 50% o por la totalidad de la deuda. Sistemáticamente los juzgados los han estado adjudicando por la mitad del valor de tasación. Don Carmelo, como bien argumenta, dice que el banco ha valorado esa vivienda, que eso valía como garantía y que no tiene por qué exigir nada más, porque, si no, estarían yendo contra sus propios actos. Se ha hecho eco de lo que hay en la calle, de un movimiento que está clamando por que esto cambie, y o se cambia la ley, o se cambiará la aplicación de la ley, que lo permite. Hay un resquicio para cambiar esa ley en el sentido de la interpretación, porque las leyes hay que entenderlas en función del momento. En 2012 la situación económica no es la que había en 2002, 2003 o 2004. Y esta situación, que afecta a todo el mundo, no ha sido provocada, desde luego, por los que han ido a pedir el crédito, sino por los que han tenido la obligación de velar por que esos créditos se estuvieran dando a gente con garantías.


P. El juez también habla en el auto de la burbuja inmobiliaria...


R. Y con muchísima razón, porque haciendo un paralelismo histórico dice que surgió un nuevo patrón oro: el patrón inmueble. Las entidades han utilizado como moneda de cambio los inmuebles, porque prestaban un dinero y sabían que si no podías pagarlo, como lo habías comprado por 100.000 euros y al mes valía 105.000, 110.000 o 120.000, eso era suficiente garantía para ellos. En el momento en que estalló la burbuja inmobiliaria y esto se ha depreciado, dicen “yo no he sido”. ¿Por qué no les vale la garantía que ellos mismos aceptaron en su momento? Ellos también tienen que asumir su responsabilidad, porque ellos son los que han puesto las condiciones; y tú las aceptas o no, tienes muy poco margen para negociar. Y se está viendo ahora. Hay gente que está cerrando empresas porque no se le da ese crédito, porque no se aceptan las condiciones, o porque ven que las garantías que se les están ofreciendo no son suficientes. Eso mismo que están haciendo ahora lo podían haber hecho en su momento.


P. Todavía no hay sentencia firme, es un auto, pero, ¿puede sentar un precedente?


R. Todo lo que se mueva en ese sentido es importantísimo, que se vayan moviendo las cosas; que todo el mundo tome conciencia de que la gente se está yendo a la calle, que hay personas a las que se está arruinando la vida, españolas y extranjeras, personas que han venido a ganarse la vida honradamente a este país y están viendo que su futuro está totalmente hipotecado, que se quedan sin vivienda y con una deuda enorme. ¿Qué hacen estas personas? ¿Se van debajo de un puente?


P. ¿En qué situación se encuentran sus clientes ahora mismo? 


R. Ahora mismo devolverían encantados las llaves a Bankia, dejarían el piso ya, pero sin deuda, ni costas. Dejarían su casa, seguirían trabajando como han hecho hasta ahora. Y como mis clientes, todos. Lo único que piden, ya que se quedan sin casa, es no quedarse con un préstamo que no podrán pagar en la vida.

 

M.C. / E.P.


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