Tras un largo periodo de pruebas en Afganistán, la OTAN instalará en la base militar de Kandahar dos escáneres antiterroristas creados por una empresa de Alcalá. Se trata de una novedosa tecnología desarrollada por Alfa Imaging capaz de detectar explosivos y otros objetos de ataque a una distancia de hasta 20 metros y sin emitir radiación alguna. Estas prestaciones, unidas a la posibilidad de analizar a cada sujeto en tiempo real y sin que tenga que detenerse, han hecho que el Ministerio de Defensa, entre otros organismos, se haya mostrado interesado para establecerlo en sus instalaciones.
Las continuas amenazas terroristas contra la base afgana de la OTAN en Kandahar han llevado al organismo internacional a reforzar su seguridad en los controles de acceso a la misma –donde cada día entran cientos de trabajadores locales– y la búsqueda les ha conducido directamente hasta una empresa de Alcalá. Fundada en 2006 por un grupo de investigadores de la Universidad de Reading (Reino Unido) y la empresa Gate S.A., Alfa Imaging desarrolla, desde el Polígono Industrial Corredor del Henares, tecnología de ondas milimétricas y terahercios para el control de seguridad. Y su última patente internacional, la serie Alfa2, será precisamente la que empiece a funcionar dentro de tres meses en esta base.
Se trata de un escáner capaz de detectar objetos ocultos debajo de la ropa a una distancia de entre 3 y 20 metros y sin emitir radiación alguna. Preservando en todo momento la privacidad del sujeto analizado, puesto que no se revelan las partes interiores del cuerpo, esta tecnología es capaz de captar metales, plásticos, explosivos en polvo o líquidos sin emitir radiación alguna. “El equipo es completamente pasivo, por lo que no implica ningún riesgo para las personas. Lo único que hace es recoger el calor del cuerpo”, explica Fernando Allona, consejero delegado de Gate. Junto a Carlos Callejero, uno de los físicos que lleva trabajando en este proyecto desde 2001, asegura que, en la actualidad, no existe ningún escáner con las prestaciones tan elevadas.
Instalado en los controles de seguridad de entrada a un recinto, el equipo, del tamaño de una lavadora industrial, puede ser ocultado tras una pared de pladur. “Lo que hace es presentar la imagen de cada sujeto cuando pasa por delante de él a una distancia de hasta 20 metros y marcar un rectángulo en rojo donde ha detectado que lleva algo escondido”, aclara Carlos.
las tropas españolas esperan. Las características de la serie Alfa2 han llevado al Ministerio de Defensa a designar, por segundo año consecutivo, un contrato de 261.285 euros a la empresa Alfa Imaging para la protección de sus sus soldados “ante terroristas suicidas en trayectoria de colisión”.
En concreto, son seis los equipos a los que van destinados esta partida que, en principio, serían para los campamentos militares de Líbano y Herat. Esta última es una de las ciudades afganas donde, además de Qala-i-Naw y Kabul, están desplegadas las tropas españolas.
Sin embargo, todavía no se ha realizado el proceso pertinente con la empresa para que los equipos sean enviados.
Quien sí ha realizado ya pruebas para instalarlo es el puerto marítimo de Valencia. Es una de las instituciones que, junto AENA y Metro de Madrid, se ha mostrado interesada en estos escáneres que aumentarían la seguridad en sus puntos de acceso de una manera notable. “El arco en los aeropuertos no es suficiente porque solo detecta metales. Esto lo complementa para detectar explosivos ocultos, armas de plástico, etc”.
Laura Arribas |