Cristina Cifuentes es la nueva delegada del Gobierno de Madrid. Dedicada a la política madrileña en cuerpo y alma desde hace más de veinte años, recibe el cargo con una ilusión desbordante. Dialogante y respetuosa, Cifuentes, una de las políticas españolas con más seguidores en twitter, cuenta en esta entrevista realizada este jueves sus retos y objetivos, para convertir a Madrid en la ciudad más segura de Europa, habla de la multirreincidencia, de la ley del menor, del 15M o de la Cañada Real.
¿Qué le ha sorprendido en estos días que lleva en el cargo?
La verdad es que en los días que llevo, apenas dos semanas, es como si llevara seis meses. Lo que me ha sorprendido es la cantidad de competencias que tiene la Delegación. Llegué pensando que básicamente nos encargamos de la seguridad y del orden público y, sin embargo, la Delegación de Gobierno tiene innumerables competencias en otras materias como educación, sanidad, servicios sociales, asistencia a la mujer, hay una unidad de violencia de género, agricultura, industria, extranjería... Desde aquí se pueden hacer muchas cosas interesantes para el ciudadano.

El cargo de delegada del Gobierno suele tener más sinsabores que alegrías, ¿se lo ha pensado bien?, ¿le costó mucho decidirse?
No lo pensé, acepté inmediatamente. Creo que en política uno tiene que estar con vocación de servicio público. No estoy en política para llevarme alegrías o tener sinsabores. Creo de verdad que desde la administración tenemos que hacer un servicio público y yo voy a intentar hacerlo lo mejor posible e intentar equivocarme el menor número de veces y que mi gestión sirva para solucionar problemas no para crearlos. Estoy ilusionada con el cargo y trabajando muchísimo y espero dar lo mejor de mí misma.
¿Es Madrid una región segura?
Sí, es una región bastante segura, de las más seguras de Europa. En concreto, Madrid, la capital, es la segunda gran capital más segura de Europa por detrás de Copenhague. Pero nos hemos propuesto desde la Delegación que sea la primera. Pero aparte de estas cifras, de Eurostat, lo cierto es que existe por parte de algunos ciudadanos tienen cierta percepción de inseguridad, que puede venir motivada por los pequeños delitos: los hurtos, los robos, la cartera, el coche… Por eso hay que insistir en ese pequeño delito. Pero sí, Madrid es una ciudad segura.
¿Cuál es el principal problema en materia de seguridad que tiene la región?, ¿estos pequeños robos, mafias…?
Ambos tipos de delito coexisten, pero es verdad que el gran delito, que también existe porque en Madrid hay bandas organizadas de delincuentes aunque la eficacia policial es muy alta y hay detenciones constantemente, es muy diferente. No suele afectar al ciudadano de a pie. Cualquier vecino percibe más la pequeña delincuencia, el asalto a un comercio, robos sin fuerza, que te roben la cartera, el coche… Eso quizás es lo que, como decía hace un momento, puede producir cierta sensación de inseguridad.
Y eso, ¿cómo se combate?, ¿con más policías en las calles?
Hay que combatirlo con reformas legales. Los ministros de Interior y Justician han planteado en sus comparecencias en el Congreso la necesidad de una serie de reformas legislativas, básicamente la Ley de Enjuiciamiento Criminal y el Código Penal para contemplar la multirreincidencia en el delito. Hay muchas ocasiones en las que hay delincuentes en las que reinciden y que son detenidos 17 veces o más, pero según se les detiene la Policía tiene que soltarle. Es muy frustrante para la Policía, que cumple bien su trabajo con un alto índice de eficacia, pero la legalidad no les ampara para continuar con la detención, y también provoca frustración en el ciudadano que es víctima este tipo de delito. Con una reforma legislativa el problema se paliaría bastante. Además, sí creo que debe aumentar la presencia policial en las calles, porque disuade la comisión del delito en muchas ocasiones.

¿También hay que endurecer la Ley del Menor?
Más que endurecer, hay que modificarla. No puede ser que determinados crímenes execrables y violentos, como el de Sandra Palo o Marta del Castillo, cometidos por menores, amparándose en esa minoría de edad puedan cometer esos crímenes y al cumplir la mayoría, que en algunos casos se producen en unos meses, no tienen consecuencias penales para ellos. Hay una demanda social importante para que se modifique la Ley del Menor y así lo anunció el ministro de Justicia. Creo que en esto va a encontrar el apoyo mayoritario de gran parte de la sociedad española, que entiende que hay cierta impunidad para este tipo de delincuentes, con delitos graves y crueles.
¿Con la crisis se ha incrementado el número de delitos o la inseguridad ciudadana?
Lo que se ha aumentado es el tipo de hurto que va relacionado con productos de primera necesidad en supermercados y grandes almacenes. La crisis no es algo reciente, llevamos más de dos en crisis, pero sí hay un pequeño aumento en ese tipo de hurto.
Mito o realidad: ¿Los inmigrantes delinquen más?
No, no lo creo. La mayor parte de los inmigrantes están viviendo en este país trabajando y cotizando a la seguridad social y son personas absolutamente honradas. Asociar delincuencia e inmigración es entrar en un terreno peligroso. Hay inmigrantes delincuentes como hay españoles delincuentes. Es verdad que una inmigración descontrolada y un aumento de personas sin papeles pueden provocar que hipotéticamente algunas de estas personas tengan que buscarse la vida y el sustento con actividades ilegales. Pero en términos generales, la mayor parte de los inmigrantes que vive en España son personas absolutamente honradas.
¿Está a favor de la cadena perpetua?
Estoy a favor de la cadena permanente que puede ser revisable, tal y como venía en nuestro programa electoral. El objeto de nuestro sistema penal es la reinserción, pero creo que a una persona, e insisto en crímenes especialmente graves, lo que condiciona su puesta en libertad no tienen que ser tanto los años de condena si no su reinserción efectiva. Pueden darse caso de delincuentes, que han cometido delitos execrables, y que al término de la condena no se hayan reinsertado. Es también una demanda social y creo que hay que endurecer las penas para algunos tipos de delitos.

¿Cómo definiría el movimiento 15M?
No puedo definirlo, porque ni ellos mismos se definen. Sí creo que el movimiento 15M comenzó siendo una cosa, compartida por muchas personas, con un afán de regenerar la vida política y una preocupación específica, que yo comparto, frente al principal problema de los españoles, que es el paro, con un 20% cuando este movimiento surge y casi un 50% de paro juvenil. Pero creo que de ese punto de partida se ha ido convirtiendo en otra cosa, que tiene que ver más con movimientos radicales, antisistema incluso, encuadrados en una extrema izquierda.
¿Las medidas que tomó la anterior delegada de Gobierno con respecto al 15M fueron acertadas?
No quiero prejuzgar la actuación de mi predecesora en líneas generales y, como todos, tomaría medidas acertadas y medidas desacertadas, ni conozco las circunstancias en las que mi predecesora tuvo que tomar esas medidas. Lo que yo sí probablemente no hubiera permitido un asentamiento de dos meses continuados en la Puerta del Sol, en mitad del centro de Madrid, con todos los problemas de higiene y salubridad que eso generó, con los problemas que produjo a los comerciantes de Sol, que casi llegaron a la ruina, y a los vecinos.
En cualquier caso, ahora será más difícil que le pille de sorpresa una concentración convocada a través de las redes sociales sin que usted se entere, ya que le gustan mucho las redes sociales
No es cuestión de pillar por sorpresa. No sé si es que no se quieren enterar o qué, porque lo he dicho en muchas ocasiones: el derecho de manifestación y de reunión es un derecho constitucionalmente protegido y yo, como responsable política, tengo la obligación de velar porque los ciudadanos que se quieran manifestar y reunir puedan hacerlo en libertad. En modo alguno pretendo cercenar ese derecho sino todo lo contrario. Pero la ley hay que cumplirla. Si te quieres beneficiar de ese derecho que está protegido y que yo garantizo, hay que cumplir la ley. Y la ley dice en el mismo artículo 21 de la Constitución que consagra el derecho de manifestación y reunión, y además a mi modo de ver de un modo muy positivo, sin necesidad de autorización previa, que lo tienen que notificar a la Delegación de Gobierno, pero sobre todo para que la propia Delegación garantice ese derecho de manifestación y se pueda realizar en unas condiciones satisfactorias. Entiendo que cualquier grupo de más de 20 personas, que es lo que la ley dice quieren ejercer ese derecho, lo tienen que comunicar. No entiendo por qué ese empecinamiento en no querer cumplir la ley.

¿Echa de menos Twister?
Un poco, pero no me he marchado del todo. Dispongo de poco tiempo y procuro por las noches y los fines de semana dedicarle el escaso tiempo para interactuar con los ciudadanos. Pero llevo dos semanas y me ha tocado trabajar los sábados y domingos. Voy a seguir en twitter, y espero que a medida que mis obligaciones me lo vayan permitiendo seguir interactuando con los ciudadanos. Aunque no pueda contestar, yo leo todo lo que me escriben. Además, queremos abrir la Delegación de Gobierno a las redes sociales, queremos hacer un perfil corporativo de la Delegación, para dar información sobre temas que puedan interesar a los ciudadanos desde las redes sociales.
Mariano Rajoy le ha llamado para ser delegada de Gobierno, ¿no se ha quedado con ganas de tener mayor responsabilidad dentro de la Comunidad de Madrid?
En absoluto, me siento muy satisfecha de todas las responsabilidades que he tenido en el Parlamento. Y para una persona como yo que lleva dedicada veinte años a la política madrileña ser delegada de Gobierno en mi comunidad es el más alto honor que yo podía pensar tener en política.
Usted ha trabajado con Gallardón y con Aguirre. ¿Una virtud y un defecto de cada uno?
Ambos comparten una virtud, que son dos trabajadores incansables, aunque trabajan de manera muy diferente. Se salen de lo común y están muy por encima de la media, son extraordinarios. Son políticos que España necesita y ambos lo han demostrado en todas las responsabilidades que han tenido. Los defectos evidentemente los tienen pero yo no voy a hablar de ellos; los tienen que descubrir los demás. Como todos, tienen defectos, pero tienen muchas más virtudes. Para mí, ha sido un privilegio poder trabajar al lado de ellos y aprender todo lo que he aprendido.
En el fondo, ¿se quieren?
Sí, yo creo que sí. Vamos en el fondo no, yo creo que se quieren. Lo que pasa es que la política, cuando estas en instituciones diferentes, hace que tengas que defender posturas diferentes, y ambos han defendido las instituciones a las que cuales representaban y eso ha podido provocar algún choque, pero creo que su relación personal es muy buena.
¿Teme algún choque con Esperanza Aguirre y Ana Botella?
Yo, al menos, voy a intentar que eso no ocurra, y si eso ocurriera intentaré que sea lo mínimo. Estoy aquí para facilitar la resolución de los problemas y uno de mis objetivos es evitar esos choques institucionales.
¿Qué opina del proyecto de Las Vegas?, ¿no teme que produzca más inseguridad ciudadana?
Es un proyecto que va a ir a largo plazo y que en sí todavía no se ha presentado. Se ha hablado de la idea de unos empresarios norteamericanos en montar en España un macrocomplejo de ocio. Creo que es muy positivo, a priori, que se pudiera instalar en la Comunidad de Madrid, desde la perspectiva de creación de puestos de trabajo, pero antes de tomar una posición con respecto al mismo hay que ver en qué queda ese proyecto y ver cuáles son esas condiciones. No se pueden decir que sí a cualquier cosa. Si sale adelante, desde luego uno de los principales retos sería la seguridad. Pero vuelvo a insistir, esto está en una etapa muy inicial, el proyecto en sí no se conoce, hay muchas administraciones implicaciones y habrá que ver qué dice el Gobierno de España cuando se conozca, si es que se decide que venga a la Comunidad de Madrid.
¿La Cañada Real tiene solución? Todos los problemas, en la vida, tienen solución menos la muerte. Dicho lo cual, la Cañada Real es un problema considerable, que lleva muchos años y con el tiempo se ha ido agravando. No obstante, hay una voluntad importante entre todas las administraciones implicadas, tanto la Comunidad de Madrid, como el Ayuntamiento de Madrid o el de Rivas-Vaciamadrid en intentar solucionarlo y creo que en parte está en vía de eso, al menos en parte. Las administraciones han comenzado a encontrar un principio de acuerdo. Pero sí, es un problema difícil porque lleva muchos años enquistado.
¿Se podría definir usted en 140 caracteres?
Prefiero que me definan otras personas. Yo no sé lo que soy, sé lo que me gustaría ser, lo que intento ser. En política, siempre he intentado ser una persona moderada y muy dialogante, que estoy aquí para servir a los conciudadanos. Esa es la definición de lo que a mí me gustaría ser. |