Si hace sólo un par de semanas, con el inicio de España en la Unión Europea, Zapatero aseguraba que España estaba saliendo de la recesión, unas semanas después ha anunciado un recorte del gasto sin precedentes valorado en 50.000 millones de euros, aunque sin concretar, y una reforma de las pensiones que se alargarán hasta los 67 años y una reforma para elaborar la pensión de 15 a 25 años.
Después, donde dije digo digo diego, y se suprimió este último aspecto en el informe enviado a la Unión Europea, sin consesuarlo con el pacto de Toledo. "Todo es una improvisación", han dicho desde los sindicatos, que han dejado de lado a Zapatero y amenazan con movilizaciones para final de mes.
CC.OO. y UGT también han pedido al Gobierno que vuelva a posponer el anuncio de sus propuestas de reforma laboral, previsto para mañana en el Consejo de Ministros, ya que entienden que no es el momento a la vista del ambiente generado en torno a la reforma de las pensiones.
Por si con las pensiones, Zapatero hubiera tenido poco, los datos del paro son más que desmoralizadores. Los más de 100.000 desempleados más de enero superan la barrera psicológica de los cuatro millones de personas sin trabajo.
Ante esta crisis dentro de la crisis, se escucharon voces críticas desde el PP, pero también desde dentro de su partido. El presidente de la Junta de Castilla-La Mancha, José María Barreda, recomendó a Zapatero que soltara lastre y redujera el número de ministerios en una necesaria remodelación de Gobierno.
Desde el PSOE sentaron como un jarro de agua fría las palabras, ya que los socialistas eran los que menos necesitaban en una semana en la que se multiplicaban los aludes en forma de críticas.
Las críticas se han convertido incluso en amenaza de moción de censura por parte del PP y de la solicitud por parte de Esperanza Aguirre de la convocatoria de elecciones anticipadas para evitar que España siga yendo "a la deriva". Además, las encuestas han golpeado al PSOE, que ya está a cuatro puntos del PP en intención de voto y su imagen ya no es la más valorada por los españoles. Le gana Rosa Díez.
Si la reunión de Davos fue como despertar de un sueño de fantasía, desde Estados Unidos tampoco venían buenas noticias. Obama no va a venir a la reunión que había anunciado el Gobierno de España para el mes de mayo en Madrid. Y como Obama no vendrá a Europa, Zapatero fue a ver a Obama. Agnóstico confeso, Zapatero acudió a rezar junto al presidente americano. ¿Bastará con la fe? |