El Alcalá se quedó con diez demasiado pronto. En el minuto trece del encuentro, cuando los jugadores apenas habían podido tomar contacto con el césped del Municipal de El Val, el colegiado canario, Pulido Santana sacó la tarjeta roja al capitán rojillo, Joselu, por entrar por detrás y zancadillear a un rival, junto sobre la línea del área. Afortunadamente, el lanzamiento de la falta se fue demasiado alto, aunque el Alcalá tuvo que sufrir mucho para poder mantener la portería inmaculada durante todo el encuantro, algo que no ocurría desde la segunda jornada ante el Cacereño, cuando las cosas todavía iban bien. Y es que, en el debut de Antonio Acosta como técnico rojillo, que no pudo sentarse en el banco porque no están ultimados los trámites burocráticos, se empezaron a plasmar algunas de sus intenciones, mucha presión y velocidad e intentar no encajar goles fueron sus máximas, algo que los jugadores supieron trasladar al campo, impidiendo que el Leganés pudiese desarrollar su juego.
Así, el Alcalá comenzó golpeando primero con un buen tiro de Nene sobre la portería defendida por Raúl Moreno y el Leganés no supo responderle salvo por una internada de Juli por el segundo palo a pase de Carlos ‘Maravilla’ Martínez.
Por ello, el técnico pepinero, Luis Ángel Duque, intentó aprovechar la superioridad numérica del Leganés apostando por un hombre más en el centro del campo, al inicio de la segunda parte, que desatascase un encuentro que comenzaba a ser demasiado aburrido y sin intensidad.
De hecho, tras el descanso, Duque mandó al banco al central Mario y puso en el césped a Morato, intentando favorecer la salida del balón desde atrás, algo que no consiguió, ya que el equipo no fue capaz de tirar a puerta.
El que sí lo hizo fue Nene que, cuando sólo pasaban siete minutos de la segunda parte, golpeó la pelota desde más de 40 metros, lo que obligó al portero visitante a estirar las manos hasta la escuadra para evitar lo que suponía el primer gol del encuentro.
Fue en ese momento, cuando el Alcalá despertó y se metió un poco más en el partido, ante la mirada de un Leganés espeso y sin ideas que no consiguió alcanzar la portería de Juancho.
Además, Julián Expósito, segundo entrenador de la Deportiva, daba la orden de entrar al joven Garci, el extremo izquierdo procedente del Alcalá B, demostrando las intenciones de Acosta de contar con la cantera.
Un único remate de Quini en el Leganés fue rápidamente contestado por otro gran lanzamiento de falta de Nene, que obligó de nuevo al portero pepinero a estirarse al máximo para evitar que el balón se colara junto a la cruceta, aunque el 7 del Alcalá no estuvo afortunado y se marchó a unos centímetros por encima del palo, mientras que Joselu animaba a sus compañeros desde el túnel de vestuarios.
Pero aún quedaba un susto en los últimos minutos del encuentro, como viene siendo habitual en El Val. Con el tiempo casi cumplido, el pepinero Morato falló un disparo desde la derecha con Juancho fuera de la portería, lo que permitió a los rojillos respirar tranquilos.
Así, con diez hombres sobre el campo y ante la mirada satisfecha de Acosta, que se marchó a casa con la alegría de no haber encajado ningún gol ante el tercer clasificado de la categoría de bronce, el Alcalá supo responder ante una afición, que no pudo disfrutar con un encuentro sin emoción, pero en el que la Deportiva puso las ganas, lo que el Leganés se dejó en el autobús.
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