El amor regresó a la casa de Gran Hermano, el reencuentro. Después de mucho tonteo, Nico y Ana Toro se liaron en el armario de la limpieza. |
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Su relación ha salido del armario, y después de gozar de una cena a base de vino, marisco y fresas con nata, se dieron su particular festín en el citado lugar, lejos de una confortable cama.
En cualquier caso, la indiscreción de Ana sobre el tamaño de Nico ha sentado muy mal al italiano. Y es que el tamaño sí le importa. |