En el PP hay movimiento entre bambalinas: la sensación de victoria estimula a los principales líderes, cierra heridas y, cómo no, suscita celos y tensiones. El resumen de todo, con nombres, sitúa a Aguirre en el centro de la atención mediática nacional y con Rajoy supuestamente enfadado por el protagonismo de la 'lideresa'.
Además, coloca a Dolores de Cospedal con un pie y medio fuera de la secretaría general para atender su candidatura a la presidencia de Castilla-La Mancha, cada vez más al alcance pese a la dura resistencia de un batallador José María Barreda.
Y, por último, señala a una sucesora de la número 2 de dentro de la casa, la célebre Ana Mato, experta muñidora de los resortes internos cuya eficacia está tan contrastada como sus riesgos: la sombra del Gürtel es alargada y, si bien tiene poderosos amigos internos, también goza de adversarios que no olvidan lo desagradecida que fue cuando la recuperaron para la 'vida política' tras su exilio en Europa.
¿Qué hay de cierto en todo ello? Por partes: Aguirre y Rajoy están más cerca que nunca, con menos recelos y una mayor confianza recíproca. Por vez primera no necesitan intérpretes ni susurradores: hablan habitualmente y se dicen lo que piensan. Rajoy sabe que Aguirre no aspira a su silla -al menos antes de las Elecciones-, y Aguirre sabe que Rajoy valora y necesita Madrid.
Sobre el adiós de Cospedal y la identidad de su sucesor, las cosas están menos claras, según confirman fuentes populares. Todo el mundo sabe que es imposible ser secretarñio general y presidente de un Gobierno autonómico y, en ese sentido, la marcha de 'la Cospe' es inevitable: falta por ser cuándo -después de las Municipales tal vez- y cómo -con el cariño de Rajoy o con su hartazgo- para descrifrar si las relaciones entre presidente y secretaria general se han enfriado tanto como dicen.
¿Y Mato y Gallardón? Son los dos nombres que más suenan como sucesores de Cospedal si se confirmara su marcha: la primera cuenta con todos los parabienes del 'aparato' y sería la elegida si Rajoy ya hubiera ganado las Elecciones y no quisiera sombras a su lado. Pero como no es así, el nombre de Gallardón suena: sea autopromoción o no, el alcalde de Madrid estaría encantado de dejar el Ayuntamiento, si fuera necesario, para acompañar a Rajoy desde Génova, aunque ello planteara inevitablemente una pregunta: "¿Y Aguirre, qué piensa de esto?".
La batalla de IVA
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, estima que "hay mucho interés" en mostrarla a ella "como alguien que le mete el dedo en el ojo" al presidente de su partido, Mariano Rajoy, especialmente en los últimos días al anunciar su campaña de rebelión contra la subida del IVA al tiempo que el PP en el Congreso presentaba una iniciativa en el mismo sentido, aunque quiso dejar claro que no es esa su intención. |