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Rato está harto de que le usen ahora ZP y Rajoy: uno le vetó y el otro le ignoró
Redacción - miércoles 28 de octubre de 2009 a las 11:48 horas
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Edm.es. Rodrigo Rato está que se sube por las paredes por el uso de su nombre en Cajamadrid.

 

Ahora le respaldan los líderes nacionales del PSOE y el PP, pero sabe que es un respaldo interesado y con los pies de barro: Zapatero le vetó y Rajoy no le respaldó cuando supo de su disposición.

A quien le ha querido oír, siempre le ha dicho lo mismo: él no participa en ninguna batalla y su disposición a suceder a Blesa está condicionada por el consenso y la discreción. Así se lo hizo saber antes del verano al propio Mariano Rajoy, en un encuentro privado que no trascendió en público del que Rato salió molesto.

Muy en la línea de Rajoy, no le dijo ni que sí ni que no, provocando malestar en el ex vicepresidente: salió de la entrevista con la sensación de que no gozaba del respaldo del presidente del PP, con quien mantiene una distancia política y personal histórica agravada por su cercanía a Esperanza Aguirre.

Ahora, sin embargo, es el candidato favorito de Rajoy, que hasta el mes de septiembre al menos había aceptado el acuerdo transversal de las fuerzas políticas y sociales de Madrid que conduciría a la presidencia de la Caja a Ignacio González.

Ese cambio repentino ha terminado por escamar a Rato, que se ve transformado en un medio para saldar las disputas internas en el PP, con el coste personal que eso conlleva: hasta ahora mantenía su estatus de ‘vaca sagrada’, de mito popular a resguardo de los conflictos y, tal vez, ungido para coger las riendas del partido en el futuro. Pero esta polémica le pasa factura, y su nombre queda quemado como el de cualquiera.

Especialmente cuando al respaldo interesado de Rajoy, que con ello mina la relación entre Rato y Aguirre y se quita de paso un posible rival interno en el caso de que se agudicen los problemas en Génova, se le añade el de Zapatero.

El presidente, según explican en círculos políticos, ha decido de repente respaldar la opción Rato a sabiendas de que es muy difícil de que prospere, pero consciente de que suma así a una pelea agotadora a otro de sus posibles contrincantes: “Con ello logra que todos los grandes nombres del PP, del presente y del futuro, salgan tocados de un conflicto que no gusta a la gente”, reflexionan.

Y es que si Rajoy es el líder, los tres sucesores potenciales con más ascendencia aparecen en la trifulca de Cajamadrid: Aguirre, Gallardón y el propio Rato. “Algo muy bueno para Zapatero y muy malo para el PP”, razonan. De eso son conscientes todos, y en especial Aguirre y Rato, que hasta la fecha habían mantenido una relación, tanto como para que el viejo equipo de afines al ex vicepresidente haya encontrado siempre acomodo en la Comunidad de Madrid, con la consejera Ana Isabel Mariño como emblema de ello.


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