"Hoy revienta Madrid". La frase, pronunciada ante las cámaras, es de un delegado sindical del Metro, y refleja la intención de las centrales: lograr un brutal impacto en la tercera jornada de paro consecutiva en el suburbano, víspera quizá de una huelga indefinida que a partir del jueves.
Metro no funcionará hoy, sus dos millones de usuarios deberán buscar una alternativa que resulta casi imposible: aunque se han buscado conductores para reabrir algunas líneas y se estudia el refuerza de los autobuses, sustituir al gigante subterráneo es imposible. Colas, retrasos, atascos e indignación serán de nuevo las imágenes de un día de tensión asegurada.
Los andenes de Metro de Madrid han vuelto a amanecer cerrados este miércoles en lo que constituye el segundo día consecutivo de huelga en el suburbano sin servicios mínimos, después de que el martes se viviera en la región, especialmente en la capital, una jornada caótica debido a que los piquetes impidieron la salida de los trenes de las cabeceras de línea.
A diferencia de lo ocurrido el martes, cuando los usuarios aún confiaban en poder viajar a sus casas o puestos de trabajo en el suburbano, hoy pocos madrileños se han atrevido a acceder al Metro con el objetivo de intentar utilizar este medio de transporte.
En las estaciones de la red madrileña podía escucharse a través de la megafonía y leerse en los paneles informativos la misma leyenda de ayer: "Metro de Madrid informa de que con motivo del incumplimiento de los servicios mínimos establecidos no se presta servicio en toda la red de metro. Rogamos abandonen las estaciones".
A primera hora de la mañana, el andén de acceso a la estación de la Puerta del Sol estaba totalmente vacío, y tan solo había unos cuantos turistas despistados que desconocían la situación de huelga. El mismo escenario se contemplaba en otras paradas, como la de Tirso de Molina.
Esta situación hace que los casi dos millones de usuarios habituales de Metro tengan que buscarse un transporte alternativo para poder desplazarse por la ciudad. El martes, las vías más utilizadas fueron los servicios de Cercanías y EMT, que tuvieron que reforzar su flota; el taxi, que aumentó su demanda un 30 por ciento, y el vehículo privado, lo que generó los correspondientes colapsos de carreteras.
Está previsto a las 10.30 horas de este miércoles se celebre una asamblea de trabajadores de Metro en la que decidirán los siguientes pasos a seguir, ya que está convocado un paro indefinido a partir de mañana, 1 de julio. De prolongarse la huelga, la Comunidad de Madrid podría poner autobuses privados que realizaran por superficie los mismos recorridos que hace el metro bajo tierra.
Un martes de tensión
Metro de Madrid ha decidido intentar abrir la línea 8 de Metro que une la estación de Nuevos Ministerios con el Aeropuerto de Madrid-Barajas y para garantizar la seguridad de los viajeros ha pedido la presencia de Policía Nacional.
Sin embargo, hasta ahora ha sido imposible que salga ningún tren desde la estación de Nuevos Ministerios, porque no han encontrado conductores dispuestos.
Fuentes sindicales explicaron a Europa Press que lo más probable es que los conductores que se encarguen de estos trenes sean conductores de reserva o de otras líneas adicionales que "a la fuerza han podido ser obligados" a realizar el servicio de esta línea que llega hasta la terminal 4 de Barajas.
Desde la Delegación de Gobierno de Madrid explicaron a Europa Press que se ha movilizado un dispositivo para garantizar la seguridad por si se conseguía abrir el Metro, algo que desde la compañía explican que todavía no ha sido posible y que en el caso de que finalmente se pudiera, tendrían que ir recogiendo por toda la red a conductores dispuestos a cumplir los servicios mínimos.
Además, según informa Elmundo.es, la Comunidad de Madrid ya prepara la salida de los 'buhometros', los autobuses nocturnos que sustituyen al metro al horario nocturno y que hacen el mismo recorrido que el suburbano las noches de los fines de semana. |