Redacción - viernes 16 de julio de 2010 a las 10:57 horas
El productor bonaerense llegó a España, observó y triunfó. Hoy su proyecto es uno de los más exitosos del panorama infantil. El domingo estará en Alcalá.
Pedro Zaidman (Buenos Aires, 1955) es el gurú del mercado musical infantil. Es el creador de una exitosa fórmula que no hay niño de 0 a 6 años que no conozca. Un producto pedagógico-musical que nace en 2004 con la reinterpretación del cancionero popular en manos de un grupo de actores, músicos, bailarines y animadores, y que cobra forma en un recopilatorio de CD,s y DVD,s que ya acumula discos de Platino y Oro y ha superado en las listas de ventas a las mismísimas Madonna y Amy Winehouse. El CantaJuego, como así se llama su ‘criatura’, se completa, además, con una serie de espectáculos con los que ha recorrido las plazas de toros de toda la geografía nacional –a Alcalá llegan el domingo– y algunos de los principales escenarios como el Palacio de los Deportes de Madrid o el Palau Sant Jordi de Barcelona. 350.000 espectadores vieron sus giras de 2008 y 2009 y cantaron y bailaron como los niños de hoy temas que fueron de los chavales de entonces.
El productor bonarense, al frente de la compañía DiverMusic, no eligió España porque tuviera la primera intención de lanzar aquí su proyecto de entretenimiento y estimulación infantil. Sino que vino aquí hace ocho años y se encontró con la musa casi por casualidad. “Yo estaba trabajando en otros proyectos con compositores que conocía, hacía arreglos para artistas... Pero como siempre he sido productor de música y ya en Argentina había trabajado con niños, me acerqué un día a una de sus escuelas para ver cómo se trabajaba aquí. Entonces, me sorprendió encontrarme con que había bastantes profesores argentinos que, con el Corralito, habían venido a España a trabajar y sus alumnos les ponían cosas que yo había hecho para los chavales allí. Bailaban, cantaban y se divertían con aquel material. Y yo, como padre que se había perdido aquello cuando los hijos eran pequeños, disfruté viendo sus reacciones. Por lo que imaginé que los padres y madres de ahora valorarían la oportunidad de poder ver a sus niños divirtiéndose de esta manera. Por eso hice el CantaJuego y de ahí nació esta idea ”, explica.
Zaidman sonríe ante la pregunta de si se ha dado la ocasión de que algún artista le haya pedido el secreto de su éxito. “No me lo han pedido, ni me siento capaz de decirles cómo hacerlo. Nosotros no nos levantamos con la idea de ‘hoy vamos a construir un éxito’, simplemente nos ponemos a trabajar y nos encuentramos con el resultado”, dice. Sin embargo, desde el Diario sí le preguntamos por la clave de un triunfo que jamás imaginó que alcanzaría y que, confiesa, “a veces me asusta”. “No sé si la hay. Lo que sí te puedo decir es que nos creemos mucho lo que hacemos. Somos muy exigentes con lo que damos a nuestro público. Y cuando nos ponemos a trabajar, lo que nos proponemos es entretener a un solo niño, porque conseguirlo con 500 o 2.000 espectadores es más fácil, la energía se contagia, lograrlo con uno sólo es lo difícil”.
Aunque los protagonistas del CantaJuego son los menores, Zaidman reconoce la acogida que tiene entre los mayores. “Nos planteamos encontrar un público único que a la edad que sea se pueda incorporar. Así, nos escriben abuelos y abuelas que tienen a su cuidado a los nietos y nos explican cómo usan el material bien como herramienta que ponerles a los pequeños y divertirse con ellos bien para dejarles entretenidos un rato a solas con algo que saben que no les va a dañar”. Además, el creador resalta su obra como un instrumento que facilita a las familias el modo de acercarse a ellos. “Hay padres que no saben crear un cuento, pues esto les ayuda a contarlos; que quizás no saben cantar o cómo bailar con sus chicos, pues nosotros les facilitamos ese camino... Ojalá hubiera tenido yo una pauta así cuando mis hijos eran pequeños”, dice Zaidman que hoy trabaja junto a su hijo de 25 años en los espectáculos que montan.
El corro de la patata, Un tallarín, La muñeca vestida de azul son algunos de los temas que DiverMusic revisa en sus proyectos audiovisuales y escénicos; pero el productor añade que también han incorporado letras de factura propia como Soy así. Un tema que “potencia la diferencia como valor y que la asociación de niños con Síndrome de Down ha tomado como himno”. Valores como: “todos por igual, no poner a los mejores sobre los peores, ni lo bonito sobre lo feo o el rechazo a todo tipo de violencia” son, como enumera este emprendedor, pilares de la filosofía que siguen a la hora de seleccionar las piezas que integran sus discos. Este supone, según explica, todo un trabajo de investigación y selección, porque no todos los títulos del cancionero popular sirven. “Hay algunos que defendían unos principios que pertenecen a la realidad de otra época que no es la nuestra”.
¿Sobre el futuro? Hay futuro. Y es que ya han llevado el CantaJuego por Latinoamérica y parte de Europa, ya investigan la tradición musical de otras fronteras y en cuanto a estas, los padres, a través de la web, les siguen proponiendo canciones para próximos trabajos. “Es gracioso porque a veces no conocen el título pero sí una frase o un verso y nosotros tenemos que averiguar a qué se están refiriendo”, añade.
LA CITA EN ALCALÁ: El domingo 18 de julio, a las 20 h. La Plaza de Toros se abre para recibir una nueva cita con el espectáculo más popular entre los ‘peques’ de la casa. CantaJuego llega después de que el año pasado animara las Ferias de los niños con la presentación de su último volumen. Ahora prometen nuevas canciones y decorados, nuevos personajes como la Vaca Lechera y sus grandes éxitos. Entradas: El Corte Inglés / Taberna andaluza ‘La Plaza’ en los bajos de la Plaza y Juguettos (C/ Pintor Juan de Arellano, s/n). Venta anticipada 15 euros grada y 18 ruedo (+ gastos de gestion). Día del concierto 20 euros grada y 23 ruedo.