Zapatero está que trina con Tomás Gómez, y a la inversa: el primero quiso convencerle de que dejara paso a Trinidad Jiménez como rival de Esperanza Aguirre, y el segundo se ha negado a ello y ha lanzado un desafío a su jefe de filas que éste ha aceptado: en octubre habrá Primarias en el PSOE madrileño, una circunstancia que el alcalde de Getafe, Pedro Castro, ya ha considerado "suicida".
Dos horas de reunión 'secreta' en Moncloa no ha servido para poner de acuerdo al antiguo padrino y a su independizado ahijado, hoy enfrentados con el cuchillo entre los dientes si se tiene en cuenta que ambos han mostrado su diposición a medir sus fuerzas en octubre: ahí se sabrá si Zapatero manda más que Gómez entre los socialistas madrileños o si, como éste presume, puede conservar su liderazgo aun con Ferraz en contra.
Al término del encuentro, vivido como un pulso que culminará con un duelo, el Federal del PSOE emitió un comunicado avalando las Primarias y el Regional de los socialistas lo secundó con otro en el que se aceptaba el reto: aunque en ambos se dedican buenas palabras, el resumen político consagra un cisma de incalculables consecuencias a apenas medio año de las Elecciones y con un PSOE hundido en las encuestas en Madrid.
El ex alcalde de Parla cuenta, según sus propios cálculos, con el apoyo del 90% de la militancia madrileña, pero dirigentes tan cualificados como Juan Barranco ya han advertido en público que esos respaldos pueden huir en estampida cuando Zapatero pida adhesión a su estrategia para Madrid.
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