"Ricardo es un buen jugador, pero tiene una edad en la que si alguien quiere construir un equipo para el futuro, no puede pensar en él. Ricardo pertenece al momento actual. Es un hombre con una gran vida profesional y privada, así que no tiene ningún problema para desarrollar un gran nivel de juego a sus 32 años", había dicho Mou en una entrevista a un medio inglés y todos tacharon su nombre para vestir la camiseta blanca.
Pero el poder contar con jugadores de garantías en el centro de la defensa era una obsesión del entrenador, que tras la salida de Metzelder y la lesión de Pepe, consideraba prioritario hacerse con los servicios de un central de garantías como Carvalho, cuyo traspaso habría rondado los 8 millones de euros.
Carvalho, que acumula un total de 19 títulos en su palmarés, luchará con Pepe, Sergio Ramos, Raúl Albiol y Ezequiel Garay por hacerse con un sitio en el centro de la defensa. El luso, un contrastado jugador por su pasado, se reencontrará con Mourinho.
Carvallho y Mourinho ya eran viejos conocidos ya que antes de coincidir en el Chelsea habían llevado al Oporto a su época más dorada, consiguiendo la Copa de la UEFA en la temporada 2002-2003 y la 'Champions League' en la campaña 2003-04, amén de una multitud de títulos en Portugal. |