Mientras en España lloran por la muerte anunciada de la i griega a manos de la más latinoamericana ye, en la otra orilla del charco se lamentan por la presunta desparición de la b corta o baja en favor de la uve.
Los cambios los acordaron la pasada semana los representantes de las 22 Academias de la Lengua Española, en San Millán de la Cogolla (La Rioja), aunque tienen que ser aún ratificados por el pleno de las academias, el próximo día 28 en Guadalajara (México).
Con la ilusión de hacer cambiar la opinión de los expertos en estos días que quedan por delante, Internet, cómo no, ya se mueve en defensa de sus letras. 'Me niego a que "i griega" pase a llamarse ye' es uno de los grupos que se ha creado en Facebook y que ya tiene casi 30.000 seguidores. 'Contra la reforma ortográfica de la RAE' es otro que en la misma red social promueve la recogida de firmas para evitar los cambios -entre los que también se cuentan escribir truhan o guion sin tilde-, unas iniciativas que suman la adhesión de miles de europeos.
Por la defunción de la b corta o baja se lamentan en varios países de Latinoamérica. "NO ME GUSTA!! yo a la V le digo V corta.. imaginate las páginas de internet: doble uve doble uve doble uve (ME ABURRI después de tantas palabras!!)", se leyó en algún comentario.
Y en los lamentos de uno y otro lado parece radicar también la explicación de esta polémica decisión. "Se debatió mucho ese tema, pero mucho, mucho, mucho. Y se llegó a un acuerdo: se aceptaba uve -mayoritario en España- a cambio de que se aceptara el ye de algunas zonas americanas", explica Humberto López Morales, de la Academia Puertorriqueña, responsable del Diccionario de americanismos al periódico El País.
Una decisión entonces que ha intentado dejar contentos a todos, pero por lo que circula en Internet, ha agradado a muy pocos.
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