El 'ascenso' de Trinidad Jiménez a la cartera de Exteriores tras rendir batalla a Tomás Gómez en las primarias de Madrid, previa petición de José Luiz Rodríguez Zapatero, está trayendo un verdadero quebradero de cabeza.
El conflicto del Sáhara ha amargado su debut en el ministerio. Si cuando aterrizó en Sanidad se encontró con la crisis de la Gripe A, de la que obtuvo una buena valoración y la aprobación del resto de partidos pese a que se compraron millones de vacunas que luego no se utilizaron, en este caso, el asunto le está estallando en las manos a una ministra, que también ve cómo están saliendo a la luz imágenes del 2003 cuando apoyaba la cuestión saharaui.
Hoy en el Congreso ha recibido la ira de los grupos políticos, por el "bochornoso" comportamiento del Ejecutivo en el Sáhara. PP e IU han criticado a la por no aprovechar su primera intervención ante el Pleno del Congreso como jefa de la diplomacia española para condenar a Marruecos por el desmantelamiento del campamento de protesta saharaui próximo a El Aaiún la semana pasada.
El diputado del PP Francisco Ricomá ha denunciado el "comportamiento bochornoso" y la "incapacidad" del Gobierno para estar "a altura de la responsabilidad" que España tiene con este territorio por su calidad de antigua potencia colonial, mientras que el representante de IU, Gaspar Llamazares, instó a la ministra a que repruebe la actuación de Rabat y pida una investigación, más aún teniendo en cuenta que entre las víctimas mortales de esta intervención hay un ciudadano español.
El PP ha criticado la "diplomacia del avestruz" y ha advertido de que la diplomacia "no es mutismo", que equivale a "debilidad", sino "dinamismo y convicciones", mientras que Gaspar Llamazares ha mostrado su perplejidad por que la ministra "no diga nada" en el Pleno del Congreso, sobre este conflicto, un "agujero negro" de la política exterior española además de "una moneda de cambio". |