Lesionado y ausente ante el Barcelona, parece que al Pipita se le empieza a reconocer su mérito. |
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Hay jugadores a los que hacerse un hueco en el reconocimiento de la grada merengue le cuesta mucho más trabajo que a otros. A los que no se les perdona el más mínimo fallo.
Gonzalo Higuaín parece estar entre los que tienen que trabajar más que nadie para llevarse el aprobado del campo de juego. Y así lo hace desde su llegada al Real Madrid, con apenas 19 años y muy pocos partidos jugados en la primera del River Plate argentino.
A pesar de haber aterrizado más tarde, nadie cuestiona que Kedhira, Ozil o Di María jueguen desde el arranque, pero siempre está la pregunta de si el que debe ser titular es Higuaín o Karim Benzema.
Pero ahora que la tormenta blaugrana ha pasado como un huracán por el buen equipo que está construyendo Jose Mourinho, sin la presencia del goleador argentino en la cancha, y que su lesión parece que lo marginará al menos por un par de meses, da la sensación que ya se lo empieza a echar de menos y se habla de posibles reemplazantes que llegarían en el mercado de invierno.
El Pipita puede no tener el portento físico de Cristiano Ronaldo o el talento de Benzema, pero es un delantero muy obediente tácticamente y que entiende y encaja a la perfección en el sistema de Mourinho, que se mueve mucho y se sacrifica por el equipo. Además de que sus cifras goleadoras no son nada despreciables.
Se le critica sobre todo que falla de cara al gol en las citas más importantes, pero ahora que su ausencia es una realidad algo empieza a cambiar. Incluso, tras el clásico se escucharon voces diciendo que si él hubiera estado en el Camp Nou, las cosas hubieran salido de diferente manera.
Eso nunca se sabrá, pero al menos cuando vuelva a vestir la 20, tiene una ovación asegurada. |