Tomás Gómez se ha desmarcado de las políticas de Zapatero en materia de jubilaciones. |
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A menos de seis meses de las elecciones autonómicas y solo dos después de las primarias, el secretario general del PSM ha querido desmarcarse del presidente del Gobierno, aparentemente cada vez más lejos de volver a presentarse, después de que el omnipresente Rubalcaba fuera la cara visible del Gobierno, en este caso en Afganistán. Por primera vez en la historia un vicepresidente se dirigía a los tropas, igual que en la crisis de los controladores donde el ministro de Interior fue el principal protagonista del Ejecutivo.
La guerra en 2012 no será solo por no perder ante Rajoy sino liderar el PSOE en la que se presume será la travesía por el desierto durante la siguiente legislatura. Zapatero no es un buen compañero de viaje y su imagen cotiza a la baja. Así, Tomás Gómez ha criticado la política de pensiones que quiere llevar a cabo, se posicionó a favor de los sindicatos que este sábado amenazaban con una huelga general, y ha alertado al presidente del Ejecutivo de que cualquier reforma del sistema de pensiones que busque la penetración de los sistemas de pensiones privados y la reducción de lo conseguido por el conjunto de la sociedad entra en contradicción directa con las posiciones socialdemócratas de salida de la crisis, y ha considerado que cualquier reforma ha de pensarse desde "el prisma de la izquierda".
Gómez, que ha manifestado no obstante que apoya las medidas tomadas por el Goberno, advierte ha tirado con bala cuando ha dicho que "los mercados no están para ser tranquilizados sino para ser gobernados por los gobiernos". El líder del PSM ha apostado además por una reforma del mercado laboral más profunda y se mostró en contra del copago sanitario.
Ó.Sáez / Europa Press |