"¿Qué culpa tengo yo de que estéis así, ein?”, les dijo tras volver de un safari |
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The Cebolleta. Además de su encontronazo con los periodistas, el Rey tuvo también sus más y sus menos con un grupo de parados, con los que llegó a las manos; bueno, sus escoltas. Según ha podido saber The Cebolleta, en el trayecto en coche oficial desde el aeropuerto, procedente de un viaje diplomático a la sabana africana, a la residencia real en La Zarzuela; el vehículo pasó a la altura de una oficina de empleo. El monarca ordenó al chófer que parara y ni corto ni perezoso se acercó a los desempleados al grito de “¡los periodistas quieren ponerme un pino y vosotros queréis amargarme lo que me queda de vida, cabrones.
Con cara de no comprender, algunos de los parados comenzaron a increpar al Rey, entre ellos un desempleado de origen africano de dos metros de altura, que hizo ademán de acercarse al soberano para intercambiar impresiones. Los guardaespaldas utilizaron entonces “el protocolo de defensa y le provocaron un politraumatismo”, explicó una fuente de la Casa Real; “le dieron hostias como panes”, describió, en cambio, un testigo. El agredido ha decidido volver a su país tras el incidente. “Me voy muy decepcionado y con la crisma rota de la república española”, declaró en exclusiva a TC, con la ayuda de un ordenador de voz, ya que sufre múltiples fracturas en la mandíbula, el rostro y el cuello que le impedirán un mínimo de seis meses.
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