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EL BLOGNOL DE TOMÁS
Soy socialista, y resulta que muy poco popular. Vamos, nada popular. De poco conocido he pasado a mal valorado, y eso que soy uno de los más listos de mi tierra: en Parla dejé todo como los chorros del oro, fui el alcalde más votado y ahora soy jefe de la oposición sin escaño. Desde la tribuna de invitados se rebaten mal los argumentos. Sobre todo cuando hasta ahí arriba cubre la soledad, con mayúscula y con minúscula, porque entre una y la otra me tienen frito con sus malos augurios a cuatro columnas. Yo que había venido a ilusionar, me voy desilusionado. No me falta el ánimo, no obstante. Y ahí salgo al ruedo para acusar el todopoderoso Mr. White, también conocido como Pepe Blanco, no sólo de ponerme zancadillas en mis intenciones de ocupar la presidencia de la Comunidad de Madrid, sino de favorecer el lucimiento de Esperanza Aguirre. La presidenta tiene ya muchos mariachis en Telemadrid y en la jaula de papel de la capital. Que en Ferraz le hagan coreografía es demasiado.
Tanta "lealtad institucional" y tantas miradas cómplices entorpecen, torpedean y ponen palos en las ruedas del maltrecho carromato que me toca conducir. Los bueyes, por cierto, llevan años a mordisco limpio entre ellos: da igual que sean de la cuadra acostista o de los que no querían limitarse a cortar el cupón. Será por la hambruna de zanahorias pecuniarias, coches oficiales y secretarias de confianza con cargo al ciudadano. Son muchos años sin oliendo poder sin tocarlo y hasta los hocicos más endurecidos por la hambruna acusan el 'mono'. |