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Con la situación económica que atraviesa nuestro país, con el gobierno de la nación noqueado y dando boqueadas además de tomar medidas que masacran a la clase proletaria, los autodenominados representantes de los trabajadores en España han descubierto sus cartas en Madrid, en un servicio esencial como es el Metro: machacar al PP allá donde tenga poder. Convocaron una huelga-parodia a primeros de junio en la función pública cuyos objetivos descarados eran el fracaso de la convocatoria y llenarse de argumentos paran no convocar un paro general contra los amigos socialistas. Y ahora paralizan una ciudad entera volviendo a comportamientos que, desde Hoffa, parecían desterrados. La asamblea de los sindicalistas de Metro celebrada este miércoles parece sacada del túnel del tiempo: un grupo de privilegiados con trabajo de por vida vociferando amenazas a los madrileños y consignas de resistencia... ¿contra Zapatero? No. Contra el auténtico enemigo. Podríamos intentar imaginar que lleven razón en sus reclamaciones. Si hay un atisbo de eso, pierden toda razón con sus comportamientos paleolíticos. |