Gómez ha sido cactus durante el verano, pero la imposible contumacia en su resistencia a Zapatero puede transformarle en flor de un día, esa planta iridácea que también es conocida por flor de la maravilla. Para quienes creíamos que debía ser candidato pero repudiábamos su sobrevenido antizapaterismo, no resulta nada sorprendente constatar el filibusterismo de vencedores y derrotados en las Primarias, desprovistas ya del exceso retórico obamiano para presentarse como lo que eran: una pelea por el poder interno en el PSM y, a la larga, en el conjunto del PSOE.
Que ello haya servido para hacer más popular a Tomás Gómez o que incluso le valga para enmendar las encuestas electorales sólo confirma hasta qué punto la conformación de la opinión pública se sustenta más en la presencia que en el mensaje; pero no da para transformar al beneficiario, de repente, en una simbiosis de Azaña por la profundidad intelectual, Clooney por la guapura y Charles Bronson por los atributos inguinales.
Para ganarse esa vitola sólo tenía un camino, al que rápidamente renunció nada más ganarse el derecho a estar al menos en la oposición, repartir 1.800 puestos y participar, como barón con galones, en un probable proceso sucesorio a Zapatero: si las Primarias fueron más una elección personal que una convicción colectiva; su digestión vuelve a refrendar que a Gómez y a tantos otros sólo les importa asegurarse una silla en el banquete.
Zapatero lo hace mal con Madrid, no sólo con Gómez: decir lo primero y sostenerlo legitimaba lo segundo. Callárselo, sólo demuestra dónde estaba el único interés
Porque tan cierto es que oponerse a Zapatero en el PSM ha sido decisivo para vencer a Trinidad Jiménez como que sostener despues ese mensaje era imprescindible para ganar a Esperanza Aguirre. Lejos de hacerlo, Gómez ha cacareado sin creérselo el mensaje opuesto, premiado con idéntico cinismo con un abrazo dialéctico de Zapatero que viene a demostrar la robustez de espaldas y la escasez de principios en ambos dirigentes.
Sólo la atonía del PP, legendaria en la diletante Génova y sorprendente en la despistada Puerta del Sol, concede al sainete del PSOE una oportunidad de pasar inadvertido y de lograr que su pulpo de las Primarias y la división sea aceptado, en la calle, como el animal de compañía de la democracia y la solidez política.
Quienes hemos visto en Aguirre un dirigente fiable, esto es, alguien que hace lo que dice y dice lo que hace más allá de que se esté de acuerdo en todo o en parte o en nada; estaríamos encantados también de valorar una alternativa sólida con un corpus de ideas y propuestas dignas de estudio, atención y hasta aplauso. Pero sólo vemos a un señor que fue más papista que el Papa para llegar al trono; más Iscariote que Judas para retenerlo y más zapaterista que Zapatero de nuevo para gestionar su futuro.
Y en esa secuencia es difícil encontrar ni una sóla huella, por nimia que sea, en la que detectar el interés de los madrileños más allá del que puedan tener como legítimos espectadores frívolos de La Noria. O de algunos de ellos, al menos: en concreto todos esos que, no siendo nada forofos del PP, están hasta el moño del Zapatero gobierna con torpeza España y dedica a Madrid la mitad de la mitad de la mitad del dinero que se merece según el mejor de los gritos revolucionarios expresados nunca. Aquel, tan francés y universal, de "igualdad, fraternidad y legalidad".
En la ilimitada flora que conforma nuestra biodiversidad, hay una aún más sorprendente que el sufrido cactus o la efímera flor del día. Se llama Rafflesia arnoldii, y es la más grande del mundo con sus hasta tres metros de carnoso diámetro, pintados de un intenso color rojo que conforma, en la distancia, un paisaje sugerente y atractivo. El único problema surge al acercarse: al parecer, huele peor de lo que la pituitaria humana es capaz de soportar. Tal vez por eso algunos la llaman, querido Tomás, la rosa del olor.
Posdata. Ahora que lo pienso, esta historia ya nos sonaba. Parece extraída de 'Amanece que no es poco', con sus líderes necesarios, palmeros contingentes y alcaldes por antonomasia.
Dos últimos detalles:
Los datos, y se lo he oído a Ud. son datos, yo no lo he manipulado, simplemente se interpretan ahí cabe la "manipulación", Ud. y yo los interpretamos, pero el dato de la reducción no está manipulado, como ud. dice, es un dato.
Yo sí exijo más a los míos, y mía es me guste o no me guste, la presidenta de la CAM, por eso la exijo más, en mi último párrafo de mi comentario anterior le dejo algunos puntos. Quizá TODOS deberíamos exigir más a los nuestros ¿no?.
Ya sí me despido aunque como siempre leeré lo comentado por aquí.
Nuevamente gracias.
Antonio, Churchill decía que sólo se afiaba de las estadísticas que previamente había manipulado. Con el dato que da usted pasa igual: se ha reducido menos la inversión que en otras comunidad sí, pero porque la inversión era mínima y difícilmente se podía rebajar. Es como si -y perdone el ejemplo- a usted o a mí nos da una hemorragia y, tras ocho horas sangrando, el médico nos dice que "perdemos menos sangre" que el de al lado, que acaba de empezar. Y más allá de las paparruchas retóricas, en las que obviamente incurre el PP también (para qué tener ideas cuando se puede tener eslóganes, piensan todos los partidos de este santo país, con los toros o con la memoria histórica, tanto da), y de gastos superfluos indignantes (los que da usted o los que dedicó a cartelería el PLan E, de esto nadie se salva tampoco), insisto en lo estructural. A usted, por ser madrileño y estar gobernado por el PP le haya votado o no, le llevan casi ocho años castigando. Y el señor al que considera una alternativa, ha tenido los arrestos de defender a una ministra funesta como Magdalena Álvarez que hizo todo lo posible por fundir en infraestructuras a la Comunidad de Madrid y ha atacado, sin embargo, al sucesor en Fomento, José Blanco, que ha impulsado un estupendo PLan de Infraestructuras digno de aplauso. Eso es sectarismo, o ceguera, o cara, o las tres cosas a la vez; y seguirá ocurriendo mientras ciudadanos como usted no sean capaces de exigir a los suyos un poco más de altura política, sentido común y sentido de la justicia. Vamos, que se puede uno oponer y mucho a Aguirre sin fastidiar a los ciudadanos: lo mismo hasta por eso, y sólo por eso, pierden las elecciones. Saludos cordiales.
Sr. Naranjo, yo no he dicho de lo de la inversión per cápita que sea "una opinión", yo le he llamado "¿dato-eslogan?", sí es un dato, pero también lo es que los nuevos presupuesto han llevado a una reducción de gastos del 30%, mientras que en Madrid esta reducción no ha llegado a esa media, es inferior. También es un dato como dijo ayer el Sr. Carmona que la CAM se ha gastado una past en fotos y anuncios de "que si el metro tuerce a la izda. que si tuerce a la dcha." (no recuerdo si dijo unos 700 mill. de Euros). Pero lo de la inversión, además de dato lo han convertido en eslogan, de verdad, me parece deprimente como el Sr. Beteta argumenta e insiste en ello rozando la grosería, convirtiéndolo en bandera de identidad y como si ahora de repente, tenemos que ser más "madrileños" (como si no lo fuésemos) que nadie, y casi si seguimos así, hasta dejar de ser españoles, por no hablar del temas de las lenguas y dónde lleva su argumentación casi rastrera (y eso que en este tema recuerdo que ud. y yo hemos coincidido en varias ocasiones), o por no recordar la necesidad imperiosa que "nos ha dado" por covertir en fiesta de interés regional la "Fiesta Nacional", ¿es que si estoy en contra de los toros ya no tengo derecho a sentirme español?.
En definitiva, no se puede hacer política basada en la contra de todo bicho viviente que sea algo parecido a la izda., no se debe hacer fiesta de interés regional la tortura de animles por el hecho de que en las "C.C. enemigas" las prohiban (eso sí que es politizar los toros), no se deben negar ordenadores portátiles en los colegios a los niños por el hecho de que la idea viene del PSOE como no se deben seguir potenciando negocios privados basados en la segregación de niños y niñas financiados además con dinero público. No se puede apoyar Alcalá 2016 solo para hacerse la foto, etc....
¿No le parece suficiente para darle una patada?
Gracias por su respuesta, me siento privilegiado más aún cuando últimamente son pocas.
Un cordial saludo.
Antonio M, lo que de el Gobierno de España no trata bien a la Comunidad no es una opinión, sino un dato. De entrada, no se reconoce a un millón de habitantes que obviamente existen y, por ejemplo, utilizan la Sanidad Pública: tampoco lo hizo Aznar y en el origen fue Gallardón quien negoció mal las transferencias sanitarias; pero lo cierto es que Zapatero se ha negado sistemáticamente.
Siempre digo lo mismo: quizá Aguirre se merezca una 'patada' del PSOE, pero es intolerable que se la den en el trasero de los ciudadanos. La media nacional de inversión per cápita es de 393 euros al año; en Madrid de 279, y no sirve la explicación de que al ser mayor su renta, es menor el gasto para dárselo a quienes menos tienen: en Cataluña y Euskadi se supera la media nacional, y son junto a Madrid las tres regiones más ricas de España.
No se trata de apoyar a Aguirre, si no de buscar con las cifras frías los datos objetivos: si usted, o Tomás Gómez, o el Papa de Roma, quieren poner a la señora presidenta en su sitio, lo tiene bien sencillo. Basta con que la denuncia del agravio objetivo deje de ser sólo una cosa del PP. Y ahí está el meollo de este artículo: Gómez sólo se ha opuesto a Zapatero para proteger sus aspiraciones, nunca para decirle que trata mal a Madrid... y de paso da un argumento espléndido al PP. Qué quiere que le diga, pero a mi juicio cualquier observador sensato es capaz de suscribir este razonamiento si no le puede el sectarismo o la estupidez. Obviamente no es su caso, y obviamente también se puede y se debe hacer mil críticas a todos los gobernantes del momento. A mí me cuesta salvar a alguno, y por de pronto envolvería en el mismo paquete a Zapatero y Rajoy, dos nulidades de similar rango. UN saludo, y gracias por su comentario, Señor de Madrid: todos somos contingentes, recuerde.
Sr. Naranjo, que no existe una alternativa sólida en Madrid al PP lo dice usted, no sé si pretende convencer de ello a alguien, pero le aseguro que la vida no se acaba en la Sra. Aguirre, sí sí, hay vida después de ella (ni Zapatero, ni Gómez, ni Rajoy, ni Gallardón....).
La Sra. Aguirre se puede aprovechar de además de la situación crítica económica del país (achacado únicamente al Sr. Zapatero por muchos, incluido usted), también de que "Zapatero trata mal a Madrid", ya se encargan muchos de publicar este ¿dato-eslogan?, lo que me parece que no se proclama tanto a los 4 vientos es que a lo mejor la Sr. Aguirre a quien no trata bien es a los madrileños ¿o a lo mejor no?.
Por último las rosas tienen espinas y cuando te pinchas, a veces te salen granos, ¡cuidado no sentarse en una!.
Moraleja: veremos a quien le sale el grano.
Un saludo.
Le doy las gracias señor Director, por arrancarme una sonora carcajada con su artículo, no está nada mal con estos tiempos estraños que vivimos añadir unas gotas de humor aunque yo a más de uno le daría con Echinocactus platyacantha por donde amargan los pepinos...
Un saludo cordial y cuidese