A Sostres le ocurre algo habitual entre la varonía, el gusto por la carne fresca, sin desechar otros cortes. Es probable que suceda algo similar a la inversa y que una inmensa mayoría de mujeres prefiera el lechal al carnero, con alguna excepción: sin duda al columnista de moda no le salvaría tener 18 años menos ni le condenaría más acercarse a los 70, aun callado.
En esa probable indiferencia del sexo opuesto, subjetiva pero previsible, se encuentra tal vez el exceso de babas del pobre Salvador, cuyas palabras fuera de antena pero multidifundidas activan una imagen onírica de él, bajo las luces de Neón, gastando la última minuta televisiva en enseñarle el algodón de los calzoncillos y los calcetines a una pobre meretriz mientra el culo fláccido tiembla como un flan durante unos pocos segundos.
En 1935, el etólogo Karl Lorenz investigó y definió el concepto de impronta al estudiar el comportamiento de un pichón al abandonar el nido durante el periodo de incubación: todo lo que vea a continuación, le parecerá una madre. No es difícil encontrar alguna similitud psicológica entre un fenómeno distinto y un efecto paralelo si cambiamos la especie y el origen de su trauma, pero conviene detenerse aquí: en aquel momento, Sostres era un niño, como los que había en el plató, marroquíes todos: la broma que hizo sobre su origen, por cierto, es bastante más grave que sus pringosas poluciones mentales.
Es una vaga asociación de ideas, pero Sostres se hermana un poco con Columbine (izquierda) y también con el Yoyas, viejo y coincidente rival dialéctico
Todo esto lo sabemos ya, pero no deberíamos saberlo. Es complicado fijarse en la segunda parte de la frase conociendo la primera, aunque hay que hacer el esfuerzo: no por Sostres, el típico bocazas cuyo lema vital se resume en la frase quinceañera de “A que no hay huevos a….” y él siempre los tiene, sino por nosotros.
Con la propiedad, y la privacidad es una parte esencial de ese derecho definitorio de una democracia, ocurre como con la pena de muerte: no se trata de determinar si el asesino merece morir, que en no pocos casos es probable viendo la crueldad de su delito, sino en aceptar que nosotros no podemos matarle.
El columnista no se merece que sus comentarios de onanista compulsivo, de chaval collejeado en el instituto de Columbine, de invitado que pedorrea en la mesa, de acomplejado sin complejos; se adjudiquen al amplio pero no infinito territorio de la intimidad, epígrafe mal gusto, sección chistes de nightclub.
Pero nosotros, ustedes, sí se lo merecen: admitir excepciones abre una incierta grieta por la que pueden colarse otros topos destructivos para controlarnos, aunque sólo estemos, en ese momento, vomitando la cena tras escuchar atónitos a un sátiro de aldea con el címbalo por cabeza.
Si alguien debe echar a este sujeto de cualquier espacio público, no es ni Aguirre ni yo ni usted ni el PSOE ni Unicef: la única persona que no puede alegar y asumir, aun a regañadientes, que no debía haberle escuchado, es su jefa. Isabel San Sebastián, en fin, tiene la palabra: ella sí estaba allí.
Espero Sr. Naranjo que sus agobios temporales no sólo vengan causados por el ejercicio de televisivo periodista trashumante en programas lanares como el Madrid Ovina del copero Saénz de Buruaga. Direle, que físicamente no le pude observar por dura incompatibilidad horaria con mi actual esclavitud laboral, y químicamente no le hubiese podido ver, excomulgué hace ya más de seis temporadas a los informativos de propaganda goebeliana con la que Telemadrid nos deleitaba . Me explico, de la tele de la Señá Aguirre no veo ni los anuncios.
Antonio M, con respecto a los gritos pelaos del otro día en el Senado le diré que mi sensación fue dual. Al observar lo que vi, me estaba descojonando de la risa dejando mis abdominales en el intento, mientras paralelamente me embargaba un irremediable sentimiento de vergüenza ajena. Para nada servidor esperaba semejante espectáculo servido por la persona que lo proporcionaba. Creo, que en ese momento no debía ser él y sí alguna dichosa, pesada y mala digestión.
No se me enfade nadie por ausencias físicas o falta de diálogo, que servidor no es ni uno ni grande ni libre y no da para más. Ya sé que participo menos, pero leo lo mismo. Espero que esto mejore, porque un blog sin conversación a mí también me aburre. A ver cómo lo hacemos....
Pater, como siempre, es ud. un monstruo, y no lo digo por haber pasado hace poco la noche de difuntos y sus disfraces (que para eso debería haberme visto ud. a mí).
Es evidente que el idioma que más se habla es el del Don Dinero, ya sabe que "hace correr al cojo y al mudo le hace hablar", incluso a algunos les convierte en "Doctores y hombres de respetar" de ahí surgen todos lo dialectos que usted recoge en su expléndida exposición.
Añado, yo con su permiso algunas puntualizaciones:
"Ridao, Puigcercós" , el problema de éstos es que en función de la bolsa son más de izquierdas o independentistas, lo que no parece, como usted apunta que tenga una buena mezcla, es una "izquierda" un poco especial cuándo uno no mira más allá de su ombligo.
lo de "Llamazares y Cayo lara", los pobres...., si es indiferente el idioma que utilicen, lo suyo cada vez más es clamar en el desierto, ya sabe a mí lo que es a mí que no me toquen, para qué vamos a escuchar que la gente se muere de hambre en el mundo, incluso que mi vecino se ha quedado sin trabajo, si yo tengo los pies calientes.
Lo de la colección de cromos de muchos es de 10, y eso que algunos ni siquiera terminaron sus estudios, eso sí, tuvieron buenos contactos.
Fíjese que algunos hasta hablan catalán en la intimidad, no me extraña, viendo su inglés, seguramente no se atrevan a hablarlo en público, otros después de que les "botan" del gobierno en su comunidad ahora apoyan las cuentas estatales.
Pero me quedo con lo último, el principal dialecto en el congreso de los diputados y en el senado es el cavernícola, una vez más ha quedado demostrado, menos mal que no les permiten llevar los mazos a sus asientos, en esa lengua se entienden todos, lo que pasa es que algunos parecía que estaban por encima de ello, cuánto mal deben hacer algunas tertulias, al final "el carácter" de cada uno nos retrata.
Un saludo.
Bueno Sr Naranjo, he sentido contradecirle abisalmente en su idea acerca de los déficits idiomáticos de nuestros dirigentes políticos. A los ejemplos aportados en mi anterior comentario me remito.
Por cierto, después del aperitivo de los romanos bustos, este pasado sábado me acerque a su chiringo redactivo, sito en la calle del famoso arco, con la intención de rendirle visita. La iniciativa y sugerencia fue de mi hijo pequeño, “ papá, por qué no vamos a ver a ese amigo tuyo al que tantas cartas escribes en el ordenador” me dijo con la inocencia de sus cinco añitos. Pensé que no era mala idea del todo, ver a los redactivos, echar una parrafada con ese amigo Director y de paso preguntarle como iba lo mío. Después de vencer mi sempiterna vergüenza, a golpe aórtico me lancé, pero la jibamos.... estaba tancat. Oiga, ustedes los periodistas, no pegan ni chapa, vamos que la jincan poco o casi na. Hombre...., pero hombre....., esto no se le hace a un padre...., y menos a un ilusionado niño.
La riqueza y acerbo lingüístico y la práctica idiomática es una de las características más intrínseca y definitoria de los políticos domésticos. Algunos son verdaderos expertos en las muertas, a las lenguas me estoy refiriendo. Los hay que hablan y juran en arameo, eso sí, fuera de cobertura o a micrófono en off. Los más principales de los neoliberales dominan el latín, Aznar y los financieros de postín entre ellos, lengua cadavérica latina que no es sino la forma camuflada de la enseñanza del griego al común de los mortales. De momento gracias a los años del engañabobos del milagro económico, un veinte por ciento de la población ya está “entendiendo” el heleno a la perfección. Con Aznar también se nos despertó la mente hacia el texano, sucedáneo carcajeable del castellano fronterizo que hablan los residentes de aquella parte del mundo tan bravucona y alcohólica. Zapatero es un experto refutadísimo e ilustradísimo en la lengua del esperanto, idioma éste pretencioso donde los haya, que nació nada menos que con la idea sublime de ser lenguaje vehicular para el entendimiento de todo el ser humano, lastimosamente se quedó vano y cuasi olvidado intento. Igualmente, Zapatero es cátedro honorífico en Filología Eufemística, ahí es na señores. Rajoy el hombre hace lo que puede, fala a la perfección la lengua galaica en las centolladas con el albariño de las Rias Baixas y durante sus siestas de a diario incluidas festas de guardar, pero cuando lo borda de verdad el tío, es con su habitual lenguaje de sordomudos. El difunto y eterno imprescindible Labordeta lo sublimaba en argéntico baturro, gracioso y amante del verbo liso que fue siempre ese gran maño sin cachirulo. Enorme su pérdida idiomática en el Congreso. Erkoreka, Urkullu, y el canario Rivero son grandes de la poliglotía de nuestro país, hablan persa, indoeuropeo o austro- húngaro si es menester y lo demanda la ocasión y la dimensión de la bolsa cimera puesta en la mesa. Ridao, Puigcercós and Cia además de hablar catalán, también le dan perfecto al fenicio y al hebreo, los gachós sobre todo tienen una forma francamente peculiar de ser de izquierdas. Cayo Lara y Llamazares hablan puta madre el ruso y todas las lenguas eslavas y transilvánicas de más allá del Telón de Acero, pero de ahí no les saques que se atarumban. La sorpresa de última hora ha sido la Ministra Trinidad con su dominio de los dialectos del Magreb más occidental, no se come ni una sola coma en los dictados que como deberes le mandan. El preferido idioma de Rosa Diez es el tan recurrido de la rencorosa tribu de los Indios Cabreaos. Quien lo hace horrendo en esto de las lenguas es la Seña Aguirre, su nivel de francés de Liceo Galo de apoqui fue insuficiente, en su exposición en el idioma de Moliére ante los señores auditores e inquisidores del COI no obtuvo la aprobación, recogiendo como premio el no por respuesta hasta en dos ocasiones en la pretensión olímpica del Foro. Deberíamos suspenderla mandándola a septiembre o directamente a Parla acompañada de todo su infernal y televisivo séquito. El Alcalde Gallardón tiene olvidada olímpicamente la cuestión idiomática, son las matemáticas su diario y cruel despertador de extratosféricos sueños, el pobre se está atragantando definitivamente con los números. Ni con UCI y respiración asistida le van a salir las cuentas del desbarre de los tiempos de oropel y desbarre. Y bajando en el escalafón, nuestro Alcalde- Presidente Bartolo González, vox populi no se le reconoce que parle idioma alguno, sin embargo sabemos de él es un gran coleccionista de €, colección que amenaza con seguir incrementando por algún tiempo más, a costa de nuestro erario y público lomo, por supuesto. De Cospedal coincide con nuestro alcalde en idéntica afición por las estampitas. De seguro que existen algunos otros personajes coincidentes más en tan tierna y fructifera afición, sin otro idioma conocido, que aquel de andar por casa y sumar. Por cierto, el senador Van Halen utilizó hace unos días la lengua común y oficial de todos los españoles a gritos en el Senado, oyéndole las voces, pareció más que estaba subido encima de una tarima en cualquier asamblea tumultuaría arengando a incultos y descerebrados obreros en lugar de encontrarse en una de las casas donde reside la soberanía de todos.
Patxi López, aparte de en castellano llano y en euskera batua, me parece que sin ser de Oxford o Cambrige University también farfulléa en inglé. And, Patxi for President of Spain, why not?
Lo realmente rancio, nocivo y denunciable del discurso de Sostres no es la babería que suelta sobre los pubis virginales, sino la desfachatez con la que se mofa de los escolares marroquíes.
8amigo Antonio R. Naranjo:
Un gran placer la lectura.
La audiencia manda. Que hablen de nosotros aunque sea mal. Estos personajes de tertulia son contratados con un fin muy específico: activar y desviar atenciones del público potencial.
Tenemos lo que contratamos.
por otro lado, lo ocurrido ratifica que el programa de Isabel Sansebastián no es lugar educativo, propicio para niños.