Ya sabéis, -porque aquí ha quedado dicho más de una vez-, que Iker Casillas es una de mis debilidades. Y lo digo, desde la perspectiva profesional -¡extraordinaria!-, y desde la perspectiva personal, -todavía más extraordinaria-.
He tenido la suerte de trabajar con él, en REEBOK desde que le fichamos como imagen en el año 1999, y por supuesto, le he disfrutado como portero, sobre todo, de la Selección Española, como GRAN CAPITÁN –éste sí, y no como otros- de nuestro equipo nacional Campeón de Europa y del Mundo.
Iker es la consecuencia lógica del ejemplo, -magnífico ejemplo-, de su familia con su padre, José Luis (ex Guardia Civil) y su madre, Carmen, a la cabeza, sin olvidarnos de Unai, su hermano menor, que ya no es culé –¿? supongo JJJ ¿?- como tampoco ya es jugador del Atlético de Madrid dónde estuvo en juveniles, pero que sí es su pasión fraternal y además, un fino centrocampista creativo que sigue disfrutando del fútbol en el Móstoles de la Tercera División madrileña.
Casillas es el sentido común y la naturalidad, hecha persona, y en tiempos como los que le están tocando vivir, a cada instante, nos da una razón más para seguir admirándole.
Su comportamiento durante el Mundial, soportando todo tipo de presiones y comentarios despiadados sobre él y su novia, sólo una persona con los valores que él ha recibido desde la cuna, podría soportarlo. No me extraña que todas las madres del mundo le quieran como yerno, y que todas las chicas sueñen con ser ellas quienes recibieran el beso que recibió Sara, casi, como si de un príncipe azul se tratara.
Pero no queda ahí su cuajo y saber estar para resolver tensiones y salir fortalecido con los suyos. Durante los meses posteriores al éxito de Sudáfrica, Iker Casillas ha sido el mejor defensor posible de Xavi e Iniesta como grandes merecedores del Balón de Oro. Es tremendamente alentador comprobar como él, en un ejercicio de máxima generosidad se ha olvidado de sí mismo para hacer campaña por sus dos compañeros como los mejores jugadores del Mundo durante este año 2010. ¡¡¡Chapeau!!!
Su compromiso como capitán del Real Madrid y de la Selección Española es contagioso, aunque en ocasiones, se vea envuelto en situaciones tremendamente incómodas como la que le está tocando vivir, ahora, con Cristiano Ronaldo, y no desde hace una semana que fue cuando saltó la noticia, sino desde el mismo 20 de septiembre, como algunos conocíamos.

Iker Casillas, en una promoción de Reebok
Si Cristiano está distanciado de Casillas por los comentarios de su novia, -en el ejercicio de su profesión-, es porque el portugués quiere. Pero, desde luego, no porque su capitán no le haya explicado que fueron comentarios elogiosos –como ambos pudieron ver juntos en una tele, una hora antes de jugar el partido contra el Espanyol- y que sólo por un titular malintencionado y manipulador, alguien ha querido convertirlos en negativos. Es más, Casillas, cuando se enteró de los comentarios de Sara Carbonero, llamó al portugués para decirle que todo se había dicho de manera cariñosa y positiva, e incluso, Cristiano se lo agradeció y le comentó que no había ningún problema. Fue por la noche, cuando el portugués cambió de opinión, se sintió ofendido, y forzó al Club a montar una reunión para “matar moscas a cañonazos”. Desde entonces, Iker se esfuerza en seguir sacando la cara por su compañero, aunque con su actitud dentro y fuera de los terrenos de juego, Ronaldo no se lo merezca, y de paso, se esté convirtiendo en un multiplicador de antimadridistas y generador de incendios constantes con la sonrisa complaciente del otro pirómano, casualmente, también portugués, de nombre José, y apellido Mourinho, con el que comparte representante.
Esta es la realidad de los hechos. Tal vez, Sara no debió decir aquello, ni siquiera aunque fuera en términos e intenciones elogiosas. Ella no debe olvidar que es la novia de Casillas, siendo un poco menos ingenua se hubiera evitado tergiversaciones interesadas. Pero, ¡por favor!, Sara estaba desarrollando su profesión de periodista, y como luego se pudo comprobar, lo hizo de manera impecable y bienintencionada. Todo lo demás, viene por una posición de fuerza de quien se cree que puede ser así, Cristiano, y quien conoce los valores del Real Madrid y de su familia, desde pequeñito, e intenta mantener el mejor clima posible con humildad y comprensión, dejando aparcado su orgullo por el bien del grupo, como es Casillas.

Iker Casillas y Emilio García Carrasco en un evento con niños en el año 2000
Los periodistas valemos más por lo que callamos que por lo que contamos. Con historias como ésta, ni se ganan más oyentes, ni más lectores, ni más telespectadores, y se mete a la profesión en una “belenestebanización” muy peligrosa. Además, Casillas, en su papel, debe salir a negarlo todo por pura responsabilidad. Es muy curioso que cuando está viviendo una de sus temporadas más plácidas debajo de la portería, tenga que andar resolviendo “marrones” fuera del césped, de los que él no tiene ninguna culpa.
Por todo esto, y por muchas más cosas, un DIEZ para el número UNO del Real Madrid, España y, el MUNDO, que es un ejemplo de COMPROMISO.
EGC. 20. diciembre.2010.
P.D. Se acercan fechas de “actos benéficos” con deportistas como protagonistas. Por favor, os lo ruego, siempre que sea posible, colaborad. A mucha gente no le gusta la Navidad, pero aunque sólo sea para que se produzca un “pacto de intentar ser mejores”, merece la pena. |