La niña que abortaba
por Uno de la Redacción

JUEVES 6 DE ENERO DE 2011 A LAS 19:17 HORAS
Opinión > Política
 
Bookmark and Share

XAVIER COLÁS

 

Al final la niña de Rajoy ha caído en el olvido, pero la de Zapatero está todo el día en boca todos. Hablo de esa niña de 16 años –una barely legal de las que le gustan a Dragó– que aborta todas las tardes sin que se entere ni papá ni mamá. Ambos progenitores deben de estar en la Luna, porque el resto tenemos presentes sus hazañas infanticidas aunque no la hayamos visto en la vida. 


La adolescente de marras va camino de convertirse en una estrella de la tradición oral. Cada vez que alguien ve pisoteado algún supuesto derecho se acuerda de la niña que aborta. “¡Puede abortar la niña sin informar a los padres pero no puedo fumar en el bar!” Como comparación argumentativa, lo admito, no está mal: pero está gastada desde el año pasado. “¡No puedo estudiar en castellano pero la niña puede abortar con 16 años y sin decir ni pio! “¡La niña puede abortar y yo no puedo volar por culpa de los controladores!” “¡La niña aborta cuando quiere y yo no me voy a poder bajar las películas que me gustan!”

 

 


Parece que en 2010 todo el mundo ha visto pisoteados sus derechos menos las niñas preñadas, que hacen literalmente lo que les sale de la tomatera. 


El otro día fui a un restaurante con una chica y le dije al maître que si podía servirnos el vino en copa de jerez.


–Claro que sí señor, si una niña de 16 años puede abortar sin avisar a los padres, usted puede tomar el vino hasta en vaso de tubo. Faltaría más. 


Me parece hasta sensato que haya gente que se oponga a que la maldita niña aborte por lo bajini, pero se está abusando de esa figura legal como si hubiésemos devenido en una especie de Gomorra en la que siempre pillan cacho los demás. Y todo por reivindicar cosas que no se pueden hacer ni aquí, ni en Roma, ni en Nueva York, ni en Bután. 


El verano pasado lo acabamos con un mantra mucho más positivo: “También dijeron que España no podría pasar de cuartos...” Los maridos volvieron a hacer el salto del tigre y las mujeres a cantar en la ducha. Pero la crisis nos ha dado dos capotazos y nos acordamos de la niña cuando truena.


Comentarios
Paula Ballesteros Santos
domingo 9 de enero de 2011 a las 12:52 horas
El autor del artículo, no solo escribe exponiéndose a críticas tan poco argumentadas como groseras, además lo que dice es lo que pensamos la mayoría de los que utilizamos la cabeza para algo más que para embestir ciegamente. Claro que para eso se requiere no pertenecer a ningún partido político y tener que defender lo indefendible.
Mario Garcia mariogarcia@terra.es
viernes 7 de enero de 2011 a las 21:00 horas
Normal que escribas como escribes, me pareces un pseudo periodista además de un demagogo estalinista.
[1-2]

ENVÍA TU OPINIÓN
 
Nombre y Apellidos Correo Electrónico (*) Clave Publicación (*)
Comentario:

Imagen de Verificación:
Escriba el Código:

* Campos Opcionales
 

OPINIONES de Uno de la Redacción

Bye, bye House (24/mayo/2012)
Perroflautismo (23/mayo/2012)
La crisis y sus flautistas (22/mayo/2012)
Rato (21/mayo/2012)
Monumento centenario (17/mayo/2012)
Abanico (16/mayo/2012)
Los salteadores descubren la democracia (15/mayo/2012)
Borbón y cuenta nueva (14/mayo/2012)
Desventura (11/mayo/2012)
Don Vito ( 9/mayo/2012)