PEDRO P. HINOJOS
Sobrevivimos al peor día del año, que fue ayer lunes, según la fórmula matemática de un profesor británico. Antes habíamos superado el más triste y depresivo, que coincidió con el pasado 17 de enero, también lunes, con arreglo a los cálculos realizados por unos informáticos daneses. Aunque según estos mismos investigadores lo mejor está por venir, ya que el 17 de junio, viernes para más señas, será la jornada más feliz de 2011.
La combinación de datos de consumo, hábitos sociales y laborales y predicciones meteorológicas, más los comentarios de millones de tweets y aplicaciones elementales de psicología, hace posible este imposible de afinar la fecha extacta de los mejores y peores días del año para los habitantes del planeta. Porque en estos estudios no se distingue al londinense o al alcalaíno, del vecino del desierto de Kalahari, el pastor mongol o el pescador de las Marianas. No es ese el eslabón más débil en el rigor de estos pasatiempos del mundo rico, empeñado en conectar el ánimo de toda la humanidad bajo el efecto mariposa, los seis grados de separación y otras teorías que tan bien quedan en los guiones de Hollywood.
La vida puede ser un mal día perpetuo según en qué rincón del mundo se habite o una felicidad entreverada entre las horas del reloj para una minoría afortunada. Lo que sí es común a todo mortal es que no posee la memoria suficiente para hacer un calendario de amarguras y alegrías y sí la curiosidad por los adornos del almanaque. Borges nos lo enseñó a través de la pesadilla de Funes el memorioso, capaz de recordar la forma de las nubes australes del amanecer del 30 de abril de 1882. Debieron ser bonitas esas nubes; o lo más seguro es que fueran una birria, pero su sola mención convierte el cielo de ese día concreto en algo extraordinario. Lo mismo ha sucedido con el 11 de abril de 1954, señalado por otro estudio científico, de acuerdo con otras fórmulas matemáticas, como el día más aburrido del siglo XX. Fue anunciarlo hace unos meses y aumentar la demanda de información en internet sobre lo sucedido en ese misterioso día cualquiera. |