El Círculo de Bellas Artes mantiene una agenda de exposiciones verdaderamente interesante. A la ya mencionada en esta misma sección sobre José Caballero, se une ahora Un mundo construido-Polonia 1918-1939 en la que, en colaboración con el Museo de Arte de Lodz, revisa el desarrollo de los movimientos vanguardistas en la Polonia de entreguerras.
A través de una completa selección de dibujos, cuadros, esculturas, fotografías, libros, revistas, fotomontajes y películas experimentales apreciamos la producción artística de un país pisoteado por las dos grandes potencias, que participó en un período de ensueño en cuanto a la configuración de un arte nuevo.
En 1931 abre sus puertas el Muzeum Sztuki de Lodz con más de una centena de piezas que retienen lo esencial de una investigación experimental que acoge al futurismo, constructivismo, neoplasticismo, surrealismo y purismo. Este conjunto de obras posibilita la reconstrucción de la modernidad de ese país, desde su independencia, en 1918, hasta su vergonzosa invasión por los nazis.
En estos años convergen distintos grupos de artistas que, pese a sus divergencias ideológicas, comparten un objetivo común: dotar de identidad y modernización al arte de Polonia.
Destacan los poetas Bruno Jasienski, Anatol Stern y Tadeusz Peiper, influidos por el constructivismo ruso y por el futurismo de Marinetti. A ellos se unen los pintores Wladyslaw Strzeminsky, Henryk Stazewski y la escultora Kataryzna Kobro y posteriormente, el grupo surrealista Artes de Luiv, que vuelca su inventiva hacia la fotografía y el cine experimentales.
Así, la colección se va ampliando, principalmente porque estos creadores propician una apertura internacional para lo que buscan la colaboración de numerosos autores, entre los que destacan Leger, Max Ernst, Picasso o el mismo Torres-García.
Es necesario destacar la relación de este conjunto de artistas con sus coetáneos rusos. La presencia de Malévitch en Varsovia o el contacto con El Lissitzky, Tatlin o Rodchenko dejan amplia huella en el estilo difundido en este convulso momento de la historia. Lo podemos comprobar en piezas como Mecanofactura de Henryk Beslewi, Composición de Stazewski o en Poesía de Prybos.
Sin duda, resulta gratificante este recorrido contradictorio por un momento de la historia que contiene el resumen del diálogo de una nación que acaba de recuperar su independencia –aunque de manera muy frágil– con las aportaciones de las vanguardias internacionales. La muestra abarca un trayecto que tendrá como colofón el inicio de la Segunda Guerra Mundial, un período en el que Polonia será objeto de una vejación absoluta.
Afortunadamente, la colección se ha conservado y ahora podemos valorar la contribución de este país del Este europeo a la historia del arte.
· LA FICHA Un mundo construido. Dónde: En el Círculo de Bellas Artes. Cuándo: Hasta el 15 de mayo.
Horario: De martes a sábados: 11 a 14h y de 17 a 21h. Domingos y festivos de 11 a 14. Lunes cerrado |