| Hitler, Euskadi y la paz |
| por Antonio R. Naranjo |
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| LUNES 17 DE OCTUBRE DE 2011 A LAS 10:12 HORAS |
| Opinión > Política |
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(El contrasentido)
Es sorprendente la facilidad con que cierta izquierda agónica y despistada otorga credibilidad al dudoso deseo de paz de unos asesinos contrastados y, por contra, adjudica las más aviesas intenciones a todo aquel que sospecha de que el presunto final inminente y la Conferencia de San Sebastián huelen a gato encerrado.
Entre suponer que los escépticos no quieren la paz, como se sugiere sin demasiada sutileza, y recelar de quienes han matado a mil personas, no parece decente ni útil optar por la primera opción, ni siquiera en el caso de que ETA renuncie ahora o a corto plazo a las armas: reducir este asunto a un desenlace aparentemente positivo, sin tener en cuenta los antecedentes y las consecuencias, legitima aun sin querer lo que nunca debe olvidarse, crea bandos equivalentes donde sólo hay víctimas y verdugos y avala la resurrección del fenómeno en cualquier momento futuro.
Garantizar una derrota y señalar vencedores y vencidos no sólo es una cuestión de ética y justicia elementales, además es la única garantía de desaparición real del terror como excusa ideológica para generaciones de gudaris venideras: convertir esta certeza en una venganza que aleja la paz es, amén de una vergüenza denigrante para las víctimas, una agresión a los cimientos del Estado de Derecho.
Con la Alemania nazi vencida, Hitler muerto y el cruel III Reich desenmascarado; los Aliados entendieron la necesidad de añadir una derrota duradera a la génesis intelectual del Fürher y crearon el Tribunal Internacional de Nüremberg, encargado tanto de procesar a los jerarcas nazis supervivientes cuanto de encausar el concepto mismo del régimen y sus principales herramientas: considerar organizaciones criminales a los pilares de aquella Alemania bárbara, amén de condenar a 19 dirigentes de primera fila, ha sido la única manera de que nadie vuelva a invocar aquellos postulados y de que nadie pueda asumirlos sin sentirse un marginado oprobioso y delictivo.
Quizá ETA no abandone nunca las armas si no se avanza desde el Estado antes de que eso suceda, pero ello sólo sería una prueba más de su abyección y un argumento más para no cambiar el único guión presentable en esta larga historia de sangre y lágrimas: toda generosidad ha de ser un mero acto de egoísmo para los demócratas y suceder después de una disolución incondicional, sin contrapartidas y sin renunciar en ningún caso a que los efectos legales, políticos, penales y sociales de la barbarie se respondan con la contundencia debida.
No se pelea, en fin, contra las dos, seis o veinte docenas de pistoleros en activo, a quienes un Estado de Derecho debe intentar detener o padecer sin bajarse sus pantalones; sino contra la idea misma que los alimenta, intemporal por definición y fácil de resucitar si no se aniquila dándole el tratamiento que merece. Tildar de venganza a la mera justicia equivale, en fin, a aceptar la eufemística Solución Final como sinónimo del apabullante exterminio de seis millones de judíos. No se trata de poner escollos a la paz, sino de evitar que la celebren como un éxito nuestros nazis y como un escupitajo quienes se opusieron en nombre de unos valores que no se pueden sacrificar. |
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| Comentarios |
| Futuro perfecto |
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| jueves 20 de octubre de 2011 a las 20:58 horas |
| Gracias por sus desvelos, sabiduria, paciencia y saber estar, muchas gracias Sr. Rubalcaba, gracias, muchas gracias Sr. Zapatero. Gracias. |
| Alfa- Zulú |
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| miércoles 19 de octubre de 2011 a las 18:06 horas |
| Cuando habla en el quinto párrafo de "toda generosidad" a que se ésta refiriendo exactamente Sr. Naranjo, podría concretarlo más en detalle. Un saludo. |
| T |
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| miércoles 19 de octubre de 2011 a las 09:10 horas |
Lo he leído con cierto detenimiento. Me ha recordado a la teoría de un tipo que dijo que cuanto más avanzaba una conversación por internet, más posibilidades había de que apareciese Hitler, y que por tanto la conversación o el tema inicial quedase desvirtuado. Pues bien, aquí ni siquiera espera a los comentarios, aquí desvirtúa el tema desde el propio artículo en sí.
Ahora, si quiere tirar de archivo y de historia, ¿por qué no busca antecedentes en España? En España hubo un señor, muy bajito, muy militar y con cierta mala leche, que mató y encarceló a diestro y siniestro, y ni él, ni sus amigotes han pagado por sus actos, es más, algunos han obtenido recompensas como altos cargos políticos. ¿Por qué no volver a repetir la historia? ¿Por qué no una amnistía general en favor de un bien común? ¿Las amnistía sólo molan cuando favorecen a la derecha española, y cuando no, entonces que el estado aplique la justicia? ¿La Justicia es sólo para algunos, entonces? |
| teressa |
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| martes 18 de octubre de 2011 a las 17:18 horas |
| Los peperos que dialogaron con esa gentuza antes que estos, tambien seran nazis ,kofi anan creo que es nazi,venezuela creo que tienen un regimen nazi,los de espartales creo que somos nazis...EN OCASIONES VEO NAZIS |
| uno de la muga |
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| lunes 17 de octubre de 2011 a las 21:58 horas |
ETA ¿Gudaris o asesinos?
Ese es el dilema. Que hemos de resolver, entre todos, para encontrar una solución duradera.
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| A cada cual lo suyo |
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| lunes 17 de octubre de 2011 a las 19:18 horas |
| Es cierto que los horrores comunistas también se tapan indirectamente llamando siempre fascistas y nazis a aquellos que en nombre del marxismo-leninismo asesinan, y así podemos encontrarnos con políticos que llaman fascistas y nazis a los etarras (lo hacen habitualmente los polítios del PP, del PSOE y de IU), pero no les llaman por su nombre ideológico, que es el comunismo. Cada cual debe aguantar su culpa, y no son precisamente menores las de la historia del comunismo en cualquiera de sus versiones, estalinista, maoísta, titista, etc. y todas sus herederas. |
| Algunas comparaciones no se ajustan a la realidad |
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| lunes 17 de octubre de 2011 a las 16:48 horas |
| Lo que sucede es que ETA no imita al nacionalsocialismo hitleriano, sino al comunismo estalinista, por tanto, como el mayor asesino que vieron los tiempos no tuvo ni ha tenido condena, incluso aún se le defiende en amplios sectores políticos, culturales y periodísticos, los etarras también pretenden, y van a conseguir, pasar a la posteridad como unos luchadores por la libertad cuando son liberticidas, mientras las víctimas deberán conformarse con ser un lastre para el avance de la humanidad y de los derechos de los pueblos a su autodeterminación. Repito, porque aunque el articulista no lo dice la comparación parece insinuarlo, los etarras no son nacionalsocialistas, ni fascistas, ni siquiera de extrema derecha, los etarras mamaron de las teorías marxistas-leninistas que unieron liberación nacional con revolución social y política ¡Marxistas-leninistas, es decir, comunistas! Repito |
| ANTONIO M. |
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| lunes 17 de octubre de 2011 a las 16:32 horas |
Sr. Naranjo:
Si no fuese porque ud. y yo "nos conocemos" hace tiempo no me opondría a sus argumentos, sí, les llamo argumentos, estaré de acuerdo con ello o no, pero dede luego que los expone sin ánimo alguno de "mangar" a nadie, así que permítame que exponga los míos, sin igualmente, ánimo de "mangar" nada, ya sabe el refrán del ladrón ....., seguro que yo soy capaz de respetar su exposición y ud. de respetar la mía, aún con el riesto siempre de estar equivocado (ud. o yo), pero sin tacharnos de antemano de "mangantes", y el que no sea capaz pues ....
¿Hablamos de vencedores y vencidos?, para mí lo más importantes son los vencidos y vencidos podríamos ser todos y cada uno de nosotros que podríamos ser víctimas del terrorismo y que desde el momento en el que estos desgraciados dejen las armas dejaremos de serlo.
Ya tenemos bastantes vencidos, primero casi 1.000 asesinados sin culpa alguna, entre los que podríamos haber estado cualquiera, después miles de familiares, amigos, etc. por eso y aunque el eslogan "sea feo" ¡NI UNO MÁS!
Lo de bandos, los crean los que los crean y tal vez aquellos que los mantienen como argumento político.
Por último, no se olvide que por desgracia, esta gentuza existe, pero detrás y por desgracia, hay más de 200.000-300.000 personas a las que no se le puede borrar con la goma de nata del cole de mi hijo.
Y por cierto sin ánimo, ni siquiera posibilidad, de jugarme el puesto ni de mangar con mi exposición. |
| Paula Ballesteros Santos |
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| lunes 17 de octubre de 2011 a las 13:36 horas |
El símil es exacto, pero no faltarán quienes critiquen los argumentos. En este estado de derecho, donde solo existe el derecho para criticar todo lo que no cumpla la máxima de "o estás conmigo o contra mi". Los argumentos y los hechos no sirven, está en juego el puesto para mangar.
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