Ambicionad los carismas mejores. Y aún os voy a mostrar un camino excepcional.
Ya podría yo hablar las lenguas de los hombres y de los ángeles; si no tengo amor, no soy más que un metal que resuena o unos platillos que aturden.
Ya podría tener el don de la profecía y conocer todos los secretos y todo el saber, podría tener fe como para mover montañas; si no tengo amor, de nada me sirve.
El amor es paciente, afable; no tiene envidia; no presume ni se engríe; no es mal educado ni egoísta; no se irrita; no lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad.
Disculpa sin límites, cree sin límites, espera sin límites, aguanta sin límites. El amor no pasa nunca.”
Es el amor una energía humana posibilitadora de la creación de nuevos seres y nuevas realidades, propicias para la convivencia en armonía.
A través del amor, cada persona encuentra sus más altas capacidades para vincularse a lo mejor de los demás.
El amor abre las posibilidades de la realidad, activa las voluntades… el amor de cuatro músicos hace danzar los dedos para que los sordos oigan un fragmento de sinfonía ejecutada a ocho manos sobre un piano sin teclas.
El amor transforma al ser y su entorno, hasta el punto que aprende a valorar la riqueza de los errores. Los desaciertos, por las consecuencias que conllevan, nos muestran el camino tenebroso que no deseamos andar y nos invitan a transitar nuevas rutas.
Es el amor, a pesar de los pesares, quien fabrica los rincones paradisiacos en los purgatorios o infiernos cotidianos. Aparte de una manta zamorana, no hay nada mejor, para protegerse de los fríos de la soledad y del miedo al desafecto, que una buena dosis de ternura, comprensión y respeto. Tesoros personales pera regalárselos a uno mismo y a cuantos nos rodean. Sonrisas sinceras con más brillo y colorido que las bolas del abeto, para iluminar los hogares. Sonrisas libres y espontáneas, reflejo de la satisfacción vital de cada ser que nos importa.
Lo cierto es que a partir de hoy, los días vendrán con más luz, poco a poco, a la vuelta de la esquina renacerá la primavera. ¿Renaceremos?
¿Nos habremos empapado de amor, en estos días, lo suficiente como para renacernos y florecer en esperanzas, con actos que den sus frutos?
En principio, el tiempo cultural de nuestra sociedad y los deseos individuales lo propician. Son tiempos para vinculaciones afectivas, abrazos y celebraciones.
Aprovechemos, amigos lectores, la ocasión para fabricarnos un 2.012 satisfactorio, a pesar de los pesares.
amigo capitán jabato:
Ya lo dijo el Cristo:"sálvate y te salvaré"
parece ser que nos faltan fuerzas para tener fe en nosotros mismos para permitirnos disfrutar de lo que la vida nos ofrece y regala.
Tal vez demos demasiada importancia al pesimismo de nuestros gobernantes incopetenes y mentirosos compulsivos.
Gracias por tu regalo. Es totalmente ilustrativo. Hemos de asumir la realidad: somos los humanos los responsables de crear un mundo mejor, día a día; acto a acto.
Uno fronterizo, el deseo y la cotidiana y cruel realidad se dan de golpes con más asiduidad de la que todos queremos. Pero a pesar de los pesares y de la gente que a uno le va faltando, también servidor se siente dichoso y afortunado en estos crueles tiempos.
Dada mi afición al pop, aquí te dejo como regalo de reyes la traducción un poco defectuosa de la canción “Ring the bells” de The James, un pedazo de grupo que desde el final de los 80 llega hasta nuestros días. Si tienes ocasión escúchala en You Tube, es preciosa. Disfrútala. Siempre un abrazo, Uno.
Tocar las campanas
Despertar a la ciudad
Todo el mundo está durmiendo
Grito en la multitud
Despertarlas
Esto enfurece más profundo que el sueño.
Hay que mantener despierta a lo que está sucediendo.
No puedo ver nada a través de mis ambiciones,
Ya no siento como Dios cuida de mí
Tengo que decirle al mundo que todos hemos estado soñando
Este no es el final, un nuevo comienzo
Ya no siento que mi Dios está velando por mí.
Romper el código.
Concentrado.
Permite que las puertas se abren
Ver a través de todas sus paredes
Todos los pisos
Ahora estás en profundo que el sueño
Hay que mantener despierta a lo que está sucediendo.
No puedo ver nada a través de mis ambiciones,
Ya no me siento como Dios cuida de mí
Tengo que decirle al mundo que todos hemos estado soñando
Este no es el final, un nuevo comienzo
Ya no siento que mi Dios está velando por mí.
Cuando me dejaste caer
Crecieron mis propias alas
Ahora soy tan alto como el cielo
Cuando me dejaste ahogar
Branquias y aletas me crecieron
Ahora soy tan profundo como el mar
Cuando me dejaste morir
Mi espíritu se hizo libre
Ya no hay nada difícil de afrontar para mí.
Amigo Vic:
Si nos empeñaramos en atesorar amor como nos obsesionamos en conseguir dinero, todos nos sentiríamos mucho más satisfechos con la vida y generaríamos sociedades mucho más afortunadas. El amor multiplica los panes y los peces. Esos que se nos pudren en la despensa para que nadie se nos los coma.
amiga Paula:
aunque suene obsceno, la vida me mima. Me siento satisfecho entre las circunstancias que la vida me propone.
Convengo contigo que el amor que asoma en estos días entre felicitaciones y deseos, puede ampliarse al resto del año.
Si, muy de acuerdo. Además con el alma satisfecho, el amor genera vida. Desde y con el amor puedo llegar a explicar casi todo.
Un abrazo, y felíz años señor de la muga.