| El desahucio de Emilia; el sueldazo de Virgilio |
| por Antonio R. Naranjo |
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| JUEVES 19 DE ENERO DE 2012 A LAS 13:06 HORAS |
| Opinión > Política |
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El ex rector de la Universidad de Alcalá, Virgilio Zapatero, dejó su puesto precipitadamente y ahora gana 200.000 euros anuales en un banco por ir a una reunión mensual de 5 minutos en la que aporta entre poco y nada: su marcha dejó la institución hundida en prestigio internacional, precipitó unas elecciones a desmano, desmovilizó a la comunidad universitaria y tapó junto a su lamentable sucesor un formidable pufo de 2,4 millones de euros en asuntos sucios que hoy sigue sin aclararse.
En su descargo, sólo puede decirse que no es único en su raza: la mayor parte de las universidades españolas son un despropósito académico, un desastre financiero y una estafa intelectual que, en breve, obligará a reformar el sector para que sólo existan las mejores con mayores recursos.
Emilia Vázquez, de 77 años y con un hijo discapacitado, está a punto de perder su humilde morada: aunque nunca tuvo grandes recursos, empeñó su casa y la de Rosendo, un baluceante bebé de 56 años con una limitación física e intelectual del 95%; para que su otro hijo tuviera un aval con el que adquirir su hogar. El propio, desde hace 40 años, nunca fue un palacio, pero no dejó de pagarse con la sangre, el sudor y las lágrimas que hiciera célebres Winston Churchill: ahora los dos, por falta de pago de uno de ellos, pueden arder en ese infierno de los desahuciados que quema vidas en los fogones de la crisis y el abuso bancario.
El contraste entre esta abuela de mirada perdida y ese ex rector tan afortunado no es demagógico: ambos viven en el mismo país, pero el trato de las instituciones y la concesión de los recursos no es la misma. Diga lo que diga la ley, el sentido común impone una revisión a fondo de esta paradoja: a un servidor público no se le puede premiar tan generosamente por no haber hecho bien su trabajo; y a un modesto ciudadano no le puede castigar con saña por no haberlo conseguido pese a su inmenso esfuerzo.

El ministro Montoro ha dicho, con razón, que en adelante se incluirá en el Código Penal el delito de despilfarro del dinero público, pero mientras llega esa necesaria novedad, cabe preguntarse cómo subsanar injusticias tan flagrantes. Se me ocurre una: que el tal Virgilio, entre partido de golf y comida en restaurante de postín, se vea obligado a cederles sus pornográficos ingresos a la buena de Emilia. Ella lo necesita más, pero sobre todo se lo merece como pocos: no se trata de quitarle algo a quien lo ha ganado honradamente para dárselo a quien no lo tiene; sino de repartir de una manera más decente el dinero de todos ahora regalado a esa élite hipócrita que jamás lo ha ganado en el mercado libre, donde su carné político es papel mojado y alfalfa profesional.
Ya que este buen hombre presume de progresista, e incluso aparece en la escena pública como responsable del Comité de Sabios que analiza el futuro del Valle de los Caídos, que lo demuestre por una vez: Emilia está en el suelo, y aunque sus huesos no le permitan tal vez prolongar su imagen interesada y tan rentable de hombre comprometido con las víctimas del franquismo, sí le permitirán tranquilizar su conciencia. No sea que ésta solo una excusa para hacer caja a costa de servirse de las causas a las que, engoladamente, se dice servir.

Posdata. Si no llega con la canonjía legalizada al ex rector y ex ministro; puede pedirle ayuda a su buen amigo Manuel Marín, experto en pilates como se ve en la imagen, para masajear tal vez los riñones amorcillados con euros en una de esas empresas eléctricas que tiene a bien subir la luz a los curritos en plena crisis.
No libero a otros dirigentes del PP, CiU, PSOE o PNV que han logrado su dorada jubilación en empresas a las que ayudaron de una manera directa o indirecta con decisiones políticas sobre los lomos del respetable. He publicado la lista muchas veces y pueden consultarla aquí. Pero escojo a estos dos personajes porque creo que representan comonadie la antítesis entre los valores que predican y los desperfectos generales que provocan, con formidable éxito y desparpajo. Hacen bueno aquello sobre los caballos: "Si tienes uno, dirán que lo has robado. Pero si tienes mil, dirán que te gustan mucho los caballos". Ellos, siempre al galope. |
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| Comentarios |
| Capitán Jabato |
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| lunes 23 de enero de 2012 a las 21:12 horas |
Un sistema podrido, un país casi muerto.
Si el lastimoso caso de la tia Emilia y el detrítico asunto del tio Virgilio fuesen únicos, entrarían, el uno dentro de la anécdota terrible, y el otro, no dejaría de ser una deprimente excepción de la famosa regla de la decencia y de la honradez que hace grande a los humanos buenos. Lo realmente penoso de la cuestión es que, ni el uno ni el otro, lejos de ser aislados huérfanos pertenecen a una numerosa familia cercana al infinito menos uno. Los males a los que ambos ejemplos representan son tan extendidos en toda nuestra geografía y sociedad que posee proporciones de una onceava plaga. Su extensión y amplitud nos muestran el elevado grado al que ha llegado la podredumbre y la putrefacción del sistema económico, político e institucional que dice servir a este nuestro país.
Un sistema que sin sentir el más mínimo rubor, y de manera transversal produce exclusión social a la vez que obesidad mórbida entre sus clases dirigentes, algo insano ha de poseer en sus entrañas. Ésta insalubridad, a pesar del gordo tomo de leyes en la que se asienta, es subversiva hasta la insumisión, cuando no simplemente delictiva. Más todavía cuando - y según nos indica de forma acertada el Sr. Naranjo- los asuntos afectan a gentes que dicen defender aquello que luego acaban por pisotear con su impresentable actitud personal (no se vayan a confundir, con el DirectordelDiario me separan no pocos océanos en pensamiento político). El socialismo o la socialdemocracia, como se quiera nombrar, no están en crisis ni en quiebra en nuestro país. Quienes lo están, son una gran mayoría de sus dirigentes, que al haberse, sin disimulo aparente, vendido al mejor postor, carecen de la más mínima credibilidad personal y política, no son socialistas.
Otra cuestión aparte la merece alguna ciudadanía española que, bien como participe en el agape en primera fila, bien soportándolo y aplaudiendo desde el graderío, en un alarde de descerebrado cegatismo, ha sido capaz de endosarse entre pecho y espalda Dos corleónicas Sicilias enteritas – Islas Baleares y Valencia- . Y hasta una inmensa Groenlandia, sin pestañear se hubiese metido, con tal de ver con los ojos colgando al supuesto satánico adversario político. Lo cual hace pensar, que nuestro querido país tiene mal, muy mal arreglo. Deprimámonos definitivamente.
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| ref |
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| domingo 22 de enero de 2012 a las 12:24 horas |
| Avalar es algo terriblemente peligroso: lo mejor es si se necesita aval para tirar de hipoteca mejor de alquiler. Sería necesaria una protección oficial de verdad para este tipo de personas y no el timo público al estilo infraestructuras que hay ahora para jóvenes con rentas medias y urbanizaciones pijas nuevas 20.000 euros más baratas que el piso convencional. |
| santos |
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| domingo 22 de enero de 2012 a las 11:41 horas |
| Impagable artículo, señor Naranjo. Sólo hay algo peor que un sinvergüenza: un impostor que vive de defender justo lo contrario de lo que practica. En su tribuna quita la careta a unos pocos. Muy bien, gracias por ello, de verdad. |
| Al Sr Naranjo |
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| domingo 22 de enero de 2012 a las 11:41 horas |
| Se te ve el plumero a la legua. Habla tmb de estatuas auto-promociantes en aeropuertos fantasma o de trajes de miles de euros... claro que esos son "Populares". Eres un payaso a las 3 |
| politiocoschorizos |
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| domingo 22 de enero de 2012 a las 11:31 horas |
| Emilia Vazquez tiene que pagar de IBI al ayuntamiento el equivalente a casi la paga de un mes de jubilacion. Con ese dinero lo primero que hacen es ingresar las supernominas de un alcalde portentoso y de toda una cuadrilla de concejales que estan convencidos de que son superhombres y que su paga es absolutamente merecida. Y el resto que esperen |
| Un Señor de Madrid |
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| domingo 22 de enero de 2012 a las 10:10 horas |
| Le falta añadir en su artículo los desmanes y manirotos del alcalde de su ciudad, yo no sé quién es más sinvergüenza si el yerno del rey por recibir un dinero del ayuntamiento de Alcalá por unos trabajos no realizados o el que los otorga sin tener recibio y justificación de las tareas a realizar. Si el ciudadano se entera de esta circunstancia tan significativa que no habrá hecho con otras gestiones públicas el señor alcalde. |
| pedro troito |
troito@yahoo.es |
| sábado 21 de enero de 2012 a las 22:56 horas |
| y no hablemos del difunto Fraga, (segun parece tenia 8 pensiones de las de mas alto rango) y solo por haber sido número uno de su promoción, ser el hijo del alcalde era su mérito |
| chiquito |
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| sábado 21 de enero de 2012 a las 19:58 horas |
| El bueno de Naranjo, me acuerdo como peloteaba al Presidente de la Agencia EFE cuando era poco más que becario. PROCURA NO PPODRIRTE TAN PPRONTO |
| Justiniano Vilches |
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| sábado 21 de enero de 2012 a las 12:43 horas |
| “ Un fanático es alguien que no puede cambiar de opinión y no quiere cambiar de tema”. Acertadísima y ocurrente definición que para el Director de este periodico encaja a la perfección. |
| escéptico |
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| sábado 21 de enero de 2012 a las 05:26 horas |
Sres,me pareceque en est aocasión han caído en aquello de:" Ver la paje en ojo ajeno y no ver la viga en el propio";al margen de "preferencias" que es lícito tener las que cada cuál quiera,no critiquen aquello en lo que luego ustedes incurren.No personalicen y rebatan con datos y sólidos argumentos sobre lo escrito por el Sr Naranjo pero no caigan en la tentación de acusar,en este caso, de manera tan simplista.Al menos trabájenselo un poquito.El Sr Naranjo nos guste más ó menos, al menos lo hace.
Devuelvo esos saludos afectuosos. |
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