La agresión a Berlusconi ya tiene explicación: le pegó, con una catedral en miniatura, un enfermo mental tratado durante diez años. De ser cierto, el 30% de los españoles podría agredir en cualquier momento a Zapatero, por quedarnos entre homólogos. Las prisas del periodismo por explicar rápidamente lo que sólo puede contar tiene ese efecto perverso: generan leyes absurdas. Tanto lo es suponer que un trastorno mental sin especificar transforma al paciente en un homicida como concluir que los souvenirs son, viendo este caso, armas peligrosas. Ojo con los propietarios de giraldas y torres eifeles, si además toman transilium pueden ser muy peligrosos.
Más fácil de contar es casi todo lo demás que, sin embargo, se relata tortuosamente, si la luz de los datos prevalece sobre las sombras de las interpretaciones. Por ejemplo en la manifestación sindical del sábado: hay cuatro millones de parados, 140.000 empresas cerradas por la crisis y una combinación de deuda y déficit sin parangón en Europa. ¿A quién hay que protestar? No tengo la respuesta, lo que probablemente sugiere que en este caso no debe haber pregunta.
Pero si absurdo es chillarle al presidente que intenta parar la sangría, aunque no sé si sabe o puede, injusto se intuye hacerlo contra quien ayer, hoy y mañana debe crear empleo. Salvo que sea para distraer la atención: los derechos de los trabajadores los protege el Estado; y aunque increpar a la CEOE es siempre tentador, equivale a los autohomenajes con esa Iglesia que opina pero felizmente no gobierna.
También con la conferencia de presidentes autonómicos: Cataluña, Navarra y Euskadi llegan con un régimen de financiación propio y distinto al del resto de comunidades, en una situación difícil de encajar en el ideal democrático de que todos somos iguales ante la ley y la caja. Nótese que en estas regiones, a las que podemos llamar países si con ello evitamos el lanzamiento de butifarras o la fritura de espárragos, han gobernado partidos de todos los colores antes de concluir que el cónclave presidencial sólo debe valer para una cosa: aclarar si el Gobierno, como representante de los intereses de todos, va a consagrar esa injusticia o por contra a intenar subsanarla recordando que el valor de los territorios siempre es difuso, pero el de las personas prístino: Cataluña puede valer más que Madrid, o Canarias menos que Galicia, y a la inversa, pero es probable que un catalán, un madrileño, un gallego y un canario importen exactamente lo mismo.
Cajamadrid ofrece otro escenario para jugar a los perturbados con catedral arrojadiza con mayores probabilidades de acierto: cuando la Comunidad X iba a promover al persona Y en cumplimiento de la ley Z que le facultaba para ello, se apeló a la necesidad de evitar la politización de la entidad para abortar una operación legal presentada como un asalto testicular. Ahora van a dirigir al oso verde dos plantígrados de toda la vida, sin que ninguno de los que se pusieron estupendos antes lo hagan ahora: era, al final tienen razón, una cuestión genital.
Creo que el único cuerdo que queda en el mundo, en fin, es el agresor de Berlusconi: sabe lo que hace, lo hace sin excusas y pagará lo que haya que pagar por ello. Que le nombren, en ese orden, presidente del Gobierno, de la oposición, de Cajamadrid, de la CEOE, de los sindicatos y, a ser posible, de las comunidades históricas. Con referendum previo, si es menester.
miércoles 16 de diciembre de 2009 a las 11:29 horas
Si Jose, un presidente electo que se gasta el dinero de los ciudadanos en putas y drogas, al cual le han negado 2 veces la inmunidad y aun así va a crear una ley que le deje inmune. Un presidente electo machista y que elije a sus ministras por lo buenas que estén. Aparte, le han elegido los italianos...no hace falta decir nada ,más
miércoles 16 de diciembre de 2009 a las 09:55 horas
Jose, has perdido el norte cariño.
Está claro que el artículo está "desviado" hacía donde el autor quiere, eso es en cierto grado, manipulación.
Lo segundo es que, acusas de ser de izquierdas a la gente, deseandoles la muerte en una cuneta. Deberías controlar tu derecha cariño, y ser más imparcial.
Por favor, y para unos cuantos, un poquito de sensatez. Aquí se puede y se debe discutir, criticar, respaldar o lamentar, pero nada más. Y no es poco. Uno hace un esfuerzo por explicarse y sólo espera lo mismo de quienes están de acuerdo y quienes no lo están. No es mucho pedir. Saludos y paz.
Veo José, que la imbecilidad es una patología contagiosa y te has visto afectado por ella. Tu última frase es para enmarcarla. Pero que cantidad de bordillos andan sueltos, redios.
Alberto...un presidente corrupto?. Tienes pruebas de ello?. Porque creo que Berlusconi es el PRESIDENTE ELECTO de Italia. Claro, que como no es de izquierdas, pues es un corrupto y un asesino.
Y a quien quieres romper los dientes con una barra de hierro?. Claro, como eres de izquierdas, te crees en posesion del bien y la verdad absoluta. Vosotros podeis insultar, pegar, matar, lo que sea......como sois de izquierdas....no?
No me extrania que alguien se canse de vosotros y os entierre en las cunetas de las carreteras.
vaya Ines o Agnes, en cat ya estas de nuevo despotricando por aquí, eres incorregible mujer. No te bastó con desquiciar al Maoliver que ahora pretendes hacer lo mismo con el Director. Estás de frenopático .