2010
por Antonio R. Naranjo

MARTES 12 DE ENERO DE 2010 A LAS 11:16 HORAS
Opinión > Política
 
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El año comienza con una inquietante combinación  de una crisis histórica con un alejamiento no menos apabullante entre la ciudadanía y la política, que lejos de aparecer como remedio a los problemas queda señalada como inductor de ellos.

 

 

Sin establecer paralelismos más allá de los estrictamente anímicos, nunca se había percibido un agotamiento similar en la política y una desafección tan grande desde los tiempos prebélicos de 1936: la sensación de que La Casta, como la llama el periodista David Montero en un libro demoledor que glosa el impresentable saqueo de las arcas públicas por quienes debían custodiarlas -hará falta una segunda parte: el aprovechamiento que de esa ‘debilidad’ hacen los sindicatos para rematar el desfalco en una Administración glotona-, es más un obstáculo que un antídoto flota en el aire y se corta ya con cuchillo.

 


Ése es el mejor caldo de cultivo imaginable para el nacimiento de líderes insospechados, de belenes esteban de la política, de vendedores de crecepelo caducados que, mezclando la demagogia con la desesperación ajena, ocupen de repente el estrado para guiar al pueblo por caminos de tinieblas.

 


No es factible que algo así ocurra ya, salvo en la mente de esos Nostradamus contemporáneos que hace tres años anunciaron el crimen del Papa y ahora presagian el asesinato del Rey con idéntica ligereza. Pero el mero riesgo, la simple sospecha, la mera sensación de que no es del todo inverosímil ha de ser suficiente para provocar una reacción en esa aristocracia acomodaticia que en lo sustantivo vive, piensa y hace lo mismo con independencia del reparto comercial de banderías.

 

En el caso de Alcalá, más que nunca se percibe un reflejo y un efecto de la política nacional que puede llegar perfectamente hasta las propias Municipales: el cansancio hacia los políticos tiene su eco en la ciudad, y resulta imposible calibrar a estas alturas en qué medida los deméritos propios y ajenos pesarán más y en qué siglas o dirigentes. En ese sentido, el año arranca apasionante para los amantes de las conjeturas: ¿En qué medida el elector reportará al PP complutense los efectos de una crisis que no es local pero tiene efectos domésticos? ¿Pagará ahora el PSOE su apuesta a una carta durante todos estos años, la de un Zapatero en caída libre? ¿Tendrá más peso el largo ciclo de Bartolomé González o el fin de ciclo que parece adivinarse en La Moncloa? ¿En qué medida creerá el ciudadano que las evidentes lagunas de esta legislatura, derivadas de una brutal ausencia de recursos, son achacables a una situación excepcional y ajena y en qué medida se lo reprochará al alcalde aunque lo haga luego también a Zapatero? ¿Ha perdido su rival, Javier Rodríguez, toda posibilidad de alcanzar la alcaldía por su más que bajo perfil local y su confianza ciega en que el influjo de las siglas le hicieran el trabajo o, por contra, emergerá como alternativa al ser observado, ante todo, como algo nuevo frente al veterano alcalde?

 

 

Todas ellas son preguntas razonables, pero en realidad no importa demasiado la respuesta, resumida en todo caso en uno de los célebres axiomas que Sun Tzu incluye en su ínclito tratado El Arte de la guerra: “Un ejército confuso lleva a la victoria del contrario”.
Si en la confusión está la derrota electoral, en la audacia está la clave del beneficio ciudadano: más allá de lo que deparen las urnas, lo que ahora toca es contraponer a la sensación de crisis el mensaje de ambición, de que no todo está perdido, de que hay partido y bajar los brazos no es una opción. Ahora más que nunca le toca, a Zapatero, a Aguirre y en especial al alcalde, comportarse como el capitán que no se baja del barco ni permite que se hunda: no procede la dignidad de quien se ahoga por quedarse hasta el final, sino la inteligencia de quien evita el naufragio. A Alcalá, como a España, le va a ir bien o mal en función de la energía que tengan quienes la dirigen. Que sea mucha, pues, y que fluya rápido.


Comentarios
Lope de Figueroa
jueves 14 de enero de 2010 a las 16:53 horas
Ojalá el único diario alcalaíno se pareciera cada vez más a El Mundo.
Así, en vez de darle bombo a la "exclusiva mundial" de la SER sobre unos supuestos terroristas de Al Qaeda en el 11-M (algo que ni tan siquiera hizo El País al día siguiente), de vez en cuando nos contaría otros puntos de vista del asunto pues, haberlos haylos. Pero como no son políticamente correctos Diario de Alcalá sigue, a pies juntillas, la versión oficial, no vaya a ser que nuestro convecino Sánchez Manzano también los lleve a tribunales.
Antonio R. Naranjo
jueves 14 de enero de 2010 a las 13:14 horas
Buenas,

Para el tocayo sin M: preocúpese por otras cosas, hombre. El Mundo, como El País, es un gran periódico. Al que no le guste cualquiera de ellos, o éste, le llega con no leerlo. Me parece bastante más sano eso que 'preocuparse' tanto de que existan cosas así.
Para Ego: pues mire, vote usted lo que estime, faltaría más. Y desde luego que me solidarizo con su problema laboral, que ojalá no se concrete. Pero, oiga, no me diga que está mal que el alcalde intente rebajar la factura de la basura que pagamos entre todos los ciudadanos: más que un derecho, es una obligación. Y que yo sepa, ni él ni nadie en el Ayuntamiento quiere echar a nadie: se pretende pagar un poco menos, como hace todo el mundo, negociando con la contrata una reducción de su coste. Y más que debería hacerlo: la ciudad no está limpia, y no será por la ingente cantidad de recursos que se dedican a ello. Si con alguien ha de enfadarse, será con Sacyr si sacrifica a una parte del personal para atender la reclamación del Ayuntamiento: si la empresa quiere, puede permitirse cobrar un poco menos sin echar a nadie. Suerte pues.
Año nuevo tostón nuevo
jueves 14 de enero de 2010 a las 11:46 horas
Pater, vaya brasa. No te cansas? Como diría nuestro filósofico Director, "Venga majete, una tila y descansa".
ego
jueves 14 de enero de 2010 a las 08:25 horas
Yo he votado a Bartolo en 1999, 2003 y 2007 y jamás lo haré de nuevo. Trabajo para la limpieza y nos quieren dejar con una plantilla insuficiente para mantener un servicio adecuado. Y la culpa no es de los sindicatos señor Naranjo sino de un pliego realizado por el actual concejal de medio ambiente.
ANTONIO que no ANTONIO M.
jueves 14 de enero de 2010 a las 03:08 horas
Cuanto conspirador ve usted señor Naranjo. Esto confirma lo mencionado: Me preocupa que el único diario alcalaíno se parezca cada ve más a EL Mundo.

Saludos y buen vino
pater
miércoles 13 de enero de 2010 a las 10:50 horas
La conga de Jalisco ahí viene caminando....., otra vez, ...la conga de Jalisco ahí viene caminando...., mire La Casta en mi pueblo era la mujer del tio Casto, el tabernero, mujer de mediana edad con gran retención para la edad dominada, que se afanaba en la limpieza de las mesas de la taberna para deleite de la parroquia hormonal sentada, por el camino a los infiernos exuberantes que se divisaba....anda, si me he equivocado que no es el Blognol, discúlpeme.
Por hastío de lo estatal me referiré al Sahara local intentando revocar su argumentación. La oposición lleva tres años en stan-by, no sabe no contesta, quítate tu para ponerme yo sin trabajármelo, by de face o esperando a recoger el momio por agotamiento del adversario. Ampliando con su nefasta actitud el desierto político alcalaíno, cuando existe trozo más que suficiente para hacer cacho gordo de forma decente y constructiva pero a degüello. Lo anterior es innegable, me duele. Estoy huérfano.
Pero, no es menos cierto que el Presidente y su Junta de Gobierno y el PP Local, conocedores de ésta ineficacia e inacción de la oposición, sin darse cuenta o conscientemente han caído en la misma desidia, dejación cuando no abandono al no ver color de rival al lado. No es de ahora viene de bastante tiempo atrás. Piensan acaso que la próxima legislatura les caerá del cielo a cántaros. Malo, malo. Lo cual es más reprobable si cabe todavía, son gobierno y tienen responsabilidad directa en todo lo que de malo y problemático vienen aconteciendo en nuestro pueblo que no es poco. Aunque, cualquier día nos sorprende con alguna petenera Bartolomé y se desata de sepulturero, echando muertos fuera endosándoselos también al Remendón, que el pobre ya tiene bastantes con los suyos más los que le aligera la Abuela Madroñita que es una lince para eso de los balones.
¿Quien pierde con la extensión de la dunas patrimoniales?, nosotros la cegata humanidad, los restantes, el inculto populacho, los que nunca contamos, bueno si, sólo para hacer bulto en las frías aceras durante el simulacro de cabalgata para deleite del siempre sonriente Concejal Isoldi.
¿ Se quedará Alcalá definitiva e irremediablemente en el siglo XX?
PD. Una duda me queda, de un tiempo a ésta parte vengo observando a Doña Madroñita más abnegada en la labor alcalaína, su presencia es casi semanal, ¿será acaso que el CIS local a Bartolomé le va mal? O no pasa de casualidad .
Antonio R. Naranjo
miércoles 13 de enero de 2010 a las 10:42 horas
De verdad, qué aburridos son los 'mandaos' clandestinos. Me parecerá fenomenal que gobierne el PSOE algún día y, cuando eso llegue, probablemente empezará a entender y hacer lo que ahora no entiende ni hace: cuando se le quite el ansia de victoria, empezará con la obligación de la gestión y se percatará de cuán distinto es todo. Le ayudaremos, cómo no, cada uno en su sitio, pero le ayudaremos: esta ciudad necesita sumar, debatir, mirar lejos y acabar con los enanos. Y miedo ninguno, hombre, ni siquiera aunque algunos vayan con amenazas a estas alturas: ya madurarán.
Sobre el Puerta, qué quiere que le diga: lo respeto y valoro la capacidad de sus propietarios de llevar tantos años en el tajo, pero no es competencia nuestra. Nosotros tenemos que pegarnos con El País y El Mundo, que es mucho más difícil. En todo caso, la fotografía que da de Alcalá no me gusta: yo quiero una ciudad mejor, más ambiciosa, más abierta, con más aspiraciones. Y lo único que sí me molesta del entrañable semanario es su tendencia a difundir mensajes xenófobos o de extrema derecha dándole voz a quien aquí ignoramos e ignoraremos. Al PSOE no le preocupa poner un anuncio al lado de esos adefesios, pero nos veta a nosotros por tener una opinión propia que, además, suele tener más matices y mejor intención para la ciudad que la suya: es lógico, ellos piensan en las Elecciones y luego en los ciudadanos; nosotros sólo en lo segundo. Venga majete, una tila y descansa.
puerta
miércoles 13 de enero de 2010 a las 09:37 horas
Por otra parte parece obsesionado con el PSOE local. ¿Está nervioso por su futuro? ¿le preocupa no aguantar durante décadas como el semanario local al que tanto envidia?
Puerta
miércoles 13 de enero de 2010 a las 09:34 horas
Señor Naranjo, el semanario al que alude lleva muchas décadas en Alcalá y merece el mismo respeto que usted reclama. Es una verguenza que se comporte así.
ANTONIO M.
miércoles 13 de enero de 2010 a las 08:24 horas
Por si hay alguna duda:
ANTONIO no es ANTONIO M.
Yo no he dejado comentario alguno en este post, salvo este mismo, claro.

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