ANTONIO CAMPUZANO
El pueblo de Yebra, a 50 kilómetros de Alcalá, está de moda porque su regidor le ha perdido el miedo al fantasma de la energía nuclear, que tiene muy pocos aficionados. Ha visto una oportunidad magnífica para el estrellato político y un vehículo no menos extraordinario, a su entender, para sacar a su pueblo del ostracismo económico con la inestimable ayuda de ese concepto tan amplio al que se acoge tanta ciudadanía, y que se llama economía sosenible.
Con ese manto protector, Yebra se apuntado como albergue del ATC, cristianamente enfatizado como Almacén Temporal Centralizado de Residuos Nucleares. El pleno municipal en que se acordó la adhesión entusiasta al proyecto ha significado la división de las clases populares y los estamentos de poder vivo y no tanto, para desenterrar las viejas disputas y combinarlas con las nuevas, tal y como procede cuando en un pueblo de seiscientos habitantes e incluso muchos más, cuando se pisa un terreno pantanoso e inhabitual para su común. En estas cuestiones tan científicas, tan densamente científicas, es muy fácil que llegue alguien con la etiqueta puesta de “ecologista” y se alce con santo y limosna en el mismo acto.
Recuérdese el caso de Villalbilla, Los Hueros y la empresa Maxit, Arlita para los amigos, de hace menos de un año, cuando un grupo no muy numeroso de presuntos afectados por las emisiones nunca demostradas de la fábrica, con la complicidad de un ayuntamiento, el de Villalbilla, mandó a un centenar de personas a otras siglas, éstas probablemente más dañinas, ERE, Expediente de Regulación de Empleo.
En realidad se decretó el cierre de la empresa. Aquellos sujetos que decían llamarse ecologistas entraban a la sesiones plenarias de Villalbilla y enseñaban ambos puños en actitud francamente crispada, lo que no les hizo ganar muchos amigos, pero lograron su propósito. Lo de Yebra parece más tranquilo. E
ste pueblo tiene una página web que dá gusto verla. Abanderada por el alcalde Juan Pedro Sánchez, tiene entre sus contenidos la lista de concejales electos, entre la que se encuentra Don Borja Torre San José, edil de Comunicación y Nuevas Tecnologías, Juventud, Deporte y Protección Civil. La primera de sus funciones brilla con foco propio a la vista de esta estupenda página web. Sólo un problema: no está actualizada. Por ejemplo, no dice nada del asunto éste del ATC.
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