¿Democracia en la universidad?
por Uno de la Muga

LUNES 22 DE FEBRERO DE 2010 A LAS 09:21 HORAS
Opinión > Política
 
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“CANCIÓN DE INVIERNO

Juan Ramón Jiménez  (Moguer 1881 - Puerto Rico 1958)

 

Cantan. Cantan.
¿Dónde cantan los pájaros que cantan?

Ha llovido. Aún las ramas
están sin hojas nuevas. Cantan. Cantan
los pájaros. ¿En dónde cantan
los pájaros que cantan?

No tengo pájaros en jaulas.
No hay niños que los vendan. Cantan.
El valle está muy lejos. Nada...

Yo no sé dónde cantan
los pájaros -cantan, cantan-
los pájaros que cantan.”

 

¿Puede existir democracia en la universidad? ¿Aristocracias?

Oligarquías se perciben desde fuera.

 ¿Qué se puede pensar,  si se oye decir a uno de sus alumnos, que cuando pidió información sobre los candidatos, sus programas, le enviaron hacia un cartel con el nombre y las fotos, en grande, de sus rostros grandes, las de los cuatro candidatos?

 Forma científica, sí señor. Reconocer al mejor,  a través de la foto.

Cuando se oyen estos comentarios la imaginación se dispara. Y se imagina a los candidatos entre intrigas de palacio para apoltronarse en el camarote principal del pecio hundido en el fondo del mar  de la gran ignorancia. Uno los imagina envestidos de vanidad sublime, al sentirse en la cumbre más alta de todo un sistema educativo. Mientras los alumnos pululan en su entorno, como peces de colores, picoteando conocimientos un tanto indigestos.

 Eso sí, si nos fijamos en sus caras detenidamente, podemos observar que les falta un hervor a todos para expresar la humanidad que aporta la sabiduría. A unos, más que a otros.

Mirando sus caras, se puede llegar a pensar que si la cumbre de los estudios que el sistema nos ofrece,  da esos resultados, casi es mejor ser titiritero. Al menos, el culo no para quieto. Y, puede que tampoco la neurona.

 

¿Hasta qué punto está podrida nuestra universidad? Todos sabemos que el tiempo siempre sienta cátedra. Nuestros nietos lo sabrán. O tal vez antes.

Cantan los pájaros que cantan.

 

Convendría replantearnos muy seriamente todo nuestro sistema educativo. Pero eso es tema para desglosarlo despacio. Al parecer, queda mucho por mejorar.

 

Uno de la muga.


Comentarios
vic
viernes 26 de febrero de 2010 a las 04:52 horas
Puede que sea un fiel reflejo de las limitaciones y miserias del ser humano... también puede que un tiempo estuviera la idea en la sociedad de que tener una carrera universitaria fuera la necesaria diferencia para ser alguien en la vida. En fin, nada cientifico. Cada uno aporta lo que tiene incluso en la universidad. A veces comparto, resignado, los grandes desequilibrios con los cuales me ha tocado vivir. Procurando evitar enfados e impotencias innecesarias qque proceden de informaciones externas, intentaremos seguir desde el anominamo. En fin, con diferentes niveles de lenguaje, en todas las empresas se manipulan las voluntades, hasta en la aparente universidad. Un saludo y salud.
uno de la muga
miércoles 24 de febrero de 2010 a las 23:15 horas
amigo ANTONIO:
Puede que ese sea el secreto para vivir una vida satisfactoria. Ser uno más. Ser un también que se aporta a la sociedad para que todos vivamos un poco mejor. Puede que tan importante como ser cumbre, sea gozar siendo ladera en la cara norte.
uno de la muga
miércoles 24 de febrero de 2010 a las 23:10 horas
amigo pater:
Si aceptamos que la experiencia es la madre de la ciencia, hemos de aceptar que tanto tu intervención como la de Antonio, son científicas. salirse de la muga es complicado. Todo viene a cuento.
me temo que las murallas que son deseables derribar de la universidad para que circule el aire, a día de hoy se han consolidado y elevado. donde antes había estacas de parapeto, hoy hay hormigón armado y piedra granítica.
ANTONIO M.
miércoles 24 de febrero de 2010 a las 13:19 horas
Amigo de la muga, yo por mi parte, ya más melancólico que luchador, entonces tenía la sensación de que valía la pena, de que no tenía tanto que perder, ahora ya..., me preocupa convivir a veces cerca de la resignación.
Quizá de un rinconcito como estos blog renazca la lucha, pero hay cosas que se ven tan lejos de nuestras manos que me parece suficiente al menos tener capacidad de razonamiento y crítica, y si uno siente que lo consigue, se conforma ya simplemente con eso, y desde luego la Universidad es una de esas cosas que nos llegan como un mundo aparte. Luego también pelear por tu entorno directo, hacerse un hueco en esta selva que nos hemos creado, es difícil no caer en convertirse en uno más.
Sin ser malo mirar atrás, es cierto que cualquier tiempo pasado no siempre fue mejor, seguro que lo mejor está por llegar.
Lo dejo ahí, un saludo para ambos.
pater
miércoles 24 de febrero de 2010 a las 13:08 horas
Perdón, por el distorsionador ataque de nostalgia envejededora y gracias por su indulgencia plena Sr. fronterizo.
Salí licenciado en el curso 85-86, dejé la Universidad de Alcalá con un sabor agridulce, la política departamental era nefasta, el nepotismo estaba firmemente establecido en todas sus estructuras. Perdí el contacto con la Universidad desde ese instante, espero que para bien algo haya cambiado.
Aunque algún contacto que tengo en el interior me dice; que más o menos es lo de siempre, no sé, mi información es de segunda mano.
La Justicia los estamos viendo estos días y la Universidad para esto de hacer carrera siempre fueron territorios extraños, treinta años después parecen persistir los mamoneos de siempre. Si es así esas murallas también deberán ser derribadas.
Debieran llegar los más válidos y preparados y no los mejor relacionados.
uno de la muga
miércoles 24 de febrero de 2010 a las 11:30 horas
... y un cantante de la nueva trova cubana de cía: "... Los hay que luchan toda su vida. Esos son los imprescindibles"
Antonio y Pater, se os nota luchadores y melancólicos. Quienes nos entrenamos en nuestra juventud en la navegación a contracorriente, mantenemos cierto espíritu crítico y participativo.
El ayer fue. Hoy es. Ahora corresponde incidir para que nuestra universidad se purifique, evolucione, nos impregne con su sabiduría a todos los ciudadanos de Alcalá.
Por lo que leo en los comentarios de las noticias referentes a la universidad, queda mucho por depurar.
estoy convencido que saldrá el mejor de los candidatos. No me cabe la más mínima duda. La teoría del caos, por mucho que se la intente acotar, siempre funciona.
ANTONIO M.
miércoles 24 de febrero de 2010 a las 11:08 horas
Pater, yo en el 80 aún andaba por la U.L.A., haciendo bachillerato, participé menos en aquello, aunque sí recuerdo que el "Lianchi" se convertía en un buen refugio por las cosas que caían desde las ventanas a aquellos que llevaban porras, pero como te digo no sé si por la juventud, la inexperiencia, etc. pasé más desapercibido.
Mi llegada a la Universidad fue en el 83, allí sí me involucré más, (después de aquello mi máxima representatividad ha sido la de presidente de mi comunidad de vecinos), el único nombre que recuerdo era el de Máximo (representante de medicina) y que creo que sería capaz aún de identificarle, de los demás recuerdo poco, piensa que a pesar de vivir en Alcalá mi centro se ubicaba en Guadalajara por lo que había cierto distanciamiento, además, teníamos problemas concretos en la Escuela (ya te decía lo de Maravall y la LOGSE) por los que incluso estuvimos encerrados en la misma, bueno amenizábamos el encierro con visitas a "La Palma", taberna típica y rústica de lo que era la antigua N-II que cruzaba Guadalajara y donde al son de canciones de La Mandrágora y con un vino dulce de muerte nos consolábamos.
Del nombre del representante de ciencias, después de un año cruzando comentarios no sé si estaría equivocado si es el nombre que me imagino, y si es, ya te digo que no lo recuerdo, quizás un día frente a una caja de botellines...
El mío, mi nombre, no hace falta que te lo imagines, lo ves en mi nik, y seguramente no me recordarás.
En cualquier caso, es gratificante recordar aquello con alguien que lo vivió tan de cerca como uno mismo, uno de la muga le agradezco el espacio que nos deja para ello.
pater
miércoles 24 de febrero de 2010 a las 10:20 horas
Antonio M. El traslado solicitado fue a la Universidad Central de Barcelona ¡¡¡ Alumnos somos, alumnos seremos y a Barcelona nos trasladaresmos!!! Este era el cántico.
Por cierto, ¿recuerdas al representante de los alumnos de Ciencias por aquel entonces, un chico muy activo e inteligente, un líder nato; con algo de melena, nariz longilínea que solía vestir con un sombrero verde tirolés inconfundible y morral verde caqui del ejercito de entonces?..¿ Recordarías su nombre?.
pater
miércoles 24 de febrero de 2010 a las 10:10 horas
Más nostalgia.

Antonio M, parece que en tiempos coincidimos en algunos lugares.
Recuerdo otro grito de guerra “¡¡¡ El hijo del obrero a la Universidad!!!”, que coreábamos algunos por aquellas mismas fechas o un poco antes quizás a golpe de emboscada contra la gris policía de aquel entonces en las vías del tren sin resguardar, arsenal de nuestra artillería, en el Campo del Ángel cerca de aquella pestilente fábrica o en los túneles del recién estrenado Barrio de “Liansampo” llamado así en honor de la serie televisiva famosa en aquel tiempo la Frontera Azul. Nuestras voces y gritos resonaban y atronaban en la noche invernal del año ¿1980? envueltas en balas de goma, humo de botes respondidos con las piedras lanzadas por las manuales catapultas al paso de las lecheras repletas de mala leche y luces giratorias no precisamente de neón que pasaban veloces escupiendo botes sin leche y condensados de humo picante. ¡¡¡ El hijo del obrero a la Universidad!!! salía de detrás de las columnas de los túneles parapeto calentito donde soportar la gomosa artillería enemiga.
Las cosas no han salido gratis, alguno se dejo un ojo, otro un cojón sin eufemismos y en Madrid un par de ellos la vida. Eran otros tiempos, final de los 70 principio de los 80. Tiempos de cambios. Aunque posterior, ya lo decía la canción de Los Ilegales .....Tiempos Nuevos..... Tiempos Salvajes....
ANTONIO M.
miércoles 24 de febrero de 2010 a las 08:45 horas
Pater, claro que me acuerdo, como si fuese hoy, recuerdo perfectamente aquella cola y el "desembarco" (parecía Normandía) que hicimos, casi doblando la cola aquellos que veníamos en el tren desde la escuela universitaria de Guadalajara para intentar conseguir 3 o 4 puntos más de representación en el claustro constituyente, lo que no recuerdo es si el traslado solicitado era para Barcelona o para Canarias.
Afortunadamente...., no nos concedieron el traslado.
También recuerdo nuestras movilizaciones (las de mi escuela) contra la LOGSE, ya entonces gritábamos ¡Qué mal, qué mal se lo monta Maravall!, parece que aquellos gritos no iban desencaminados.

Uno de la muga, sí, es cierto, siempre me traen nostalgia aquellos tiempos, entre otras cosas, como te decía en el anterior comentario porque, seguramente si la aplicación de mis estudios a mi mundo laboral (aplicación directa, ya se sabe que la formación obtenida, no es solo la curricular), mi iría mejor. En fín, dicen que nunca es tarde, quien sabe.
Por otro lado, parece que la Universidad se aisla del resto de la sociedad y sus miembros "vitalicios" así lo quieren, será quizá para que no les lleguen las penurias del resto de los mortales.

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