El origen de los dioses
por Uno de la Muga

VIERNES 26 DE MARZO DE 2010 A LAS 18:24 HORAS
Opinión > Cultura
 
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“Sé todos los cuentos” León Felipe. (Tábara, Zamora 1884- Méjico 1968)

 

 

“Yo no sé muchas cosas, es verdad
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos…
Que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos…
Que el llanto del hombre lo taponan con cuentos…
Que los huesos del hombre los entierran con cuentos…
Y que el miedo del hombre
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas es verdad.
Pero me han dormido con todos los cuentos…
Y sé todos los cuentos.”

 

Hace ya muchos años, mientras conducía por la ciudad, mi hija con un lustro largo cumplido, poco después de rompérsele el encanto de los reyes magos, me preguntó a bocajarro y por la espalda desde el asiento de atrás:

 

“¿Papá. Dios existe?”

 

Se me bloquearon las neuronas. El silencio perduró unos cuantos metros en el atasco de la hora punta. Y ella insistió.

 

“Es que la abuela dice que sí. Y me hace rezar siempre que estoy con ella. Y tú dices que no. Que es otra historia como la de los reyes magos. Y en la escuela unos dicen que sí y otros que no. Y ya no sé qué creer, ni a quién hacer caso.”

 

Sabía que esperaba respuesta clara. Por un lado deseaba que respetara las creencias ajenas, que no los tuviera por ingenuos o tontos. Por otro debía ser sincero y coherente con mi pensamiento. Terrible contradicción.

 

Opté por una respuesta salomónica. Le expliqué que existía en la mente de todos los que creían en Dios. Incluso había personas que entregaban su vida a Dios y a la iglesia. Todos sus actos eran dirigidos por el dios al que adoraban. Sin embargo en mi mente consideraba que la Biblia es una gran obra literaria como la Odisea o la Ilíada, o el Quijote. No necesitaba que ningún dios me dijera que es conveniente respetar y ayudar en lo posible, a los semejantes, para hacerlo.

 

Quedó satisfecha con la respuesta a juzgar por la repregunta en afirmativo.

 

“Entonces también puedo ser buena aunque piense como tú”.

 

¿Tú crees que yo soy bueno?

 

“Claro. El mejor papá del mundo”  respondió desparramándose en su asiento y lanzando su mirada al paisaje.

 

Se hizo el silencio de nuevo pero es una pregunta que me he hecho muchas veces desde entonces. Reafirmándome en la capacidad creativa de la mente humana.

 

Una serie de sucesos ocurridos hace unos días en el ámbito familiar, dignos de Bécquer para una de sus leyendas, me ha hecho conjeturar, plantearme y replantearme las eternas cuestiones, hasta llegar a la conclusión provisional, abierta a matices, que los dioses son una invención tan humana como el lenguaje, el amor y todas las ciencias abrazadas y aplicadas.

 

Pocos consideran diosa a Ishtar aunque se realicen romerías al Rocío a pie, en caballo o en carreta a tocar el manto de la Virgen. Los dioses existen mientras los alimenten sus fieles con sus proyecciones. Tal vez por eso haya tantos dioses. En los dioses depositamos nuestras esperanzas, nuestras conquistas de armonía, nuestra ciencia, nuestro sufrimiento, nuestras carencias, nuestras ambiciones, nuestros placeres… nuestra autoridad moral.

 

Puesto a creer, creo en el hombre que es capaz de crear un dios sereno, generoso, respetuoso con lo distinto, fuente de armonías… con sus pensamientos y actos. Creo en los seres que aman y crean con todas sus miserias.  Creo en la gran creatividad de los seres humanos.

 

Creo que es importante, muy importante tener mucha seriedad con los dioses que creamos, por los que nos creemos en posesión de la Verdad suprema. Y algunos… se toman el derecho a todo. Incluido el escarnio del infiel.

 

Y sin embargo, la tierra será un paraíso el día en que toda la humanidad adquiera respeto por la vida ajena tanto como por la propia y genere un Dios con lo común para toda la Tierra.

 

Las violencias pasarán a la memoria literaria y todos vivirán en armonía.

No lo verán mis ojos.

 

Pero así será en un futuro o el futuro no será.

 

Y Dios morirá definitivamente con toda la humanidad.

 

Uno de la muga.


Comentarios
daniela
martes 11 de mayo de 2010 a las 14:35 horas
A este respecto ninguna duda me cabe:Díos sólo existe en la mente de aquéllos quienes creen en él,pues son ellos los que lo crean.En un momento de mi vida me vi obligada a buscar la autoridad moral que se escondía tras un criterio de aplicación:a lo que se reducía semejante búsqueda era a un "juego mortal" de proyecciones.
uno de la muga
jueves 8 de abril de 2010 a las 12:13 horas
Io:
Una reflexión muy poética. Por el ritmo y por el fondo. Se agradecen las gotas de esencia.
IO
martes 6 de abril de 2010 a las 11:08 horas
De acuerdo estamos pensadores, en rezar a dioses que nos consuelan, a cada uno de sus penas, y a cada cual a su manera.
Pero por encima de todo con discernimiento, para saber cuando surten efecto las oraciones o cuando nos atan los alientos.

Salud, brindemos!
uno de la muga
domingo 4 de abril de 2010 a las 23:04 horas
amigo pater:
es posible que los huérfanos de los dioses vivamos con fuerza la libertad al asumir nuestra responsabilidad de crearnos cada día, ya que los dioses están muy ocupado en las mentes de los creyentes, con recrearse a sí mismo.
salud y mística mundana.
pater
domingo 4 de abril de 2010 a las 22:00 horas
Pienso, que los sin dios, tenemos más anchas las espaldas y los hombros, a pesar de no asir madero alguno. Cargamos con nosotros mismos y nuestras particulares circunstancias. Que no es poco. Lo nuestro tiene más mérito, además de agudizar más nuestras capacidades. La providencia divina nunca nada nos dejará, ni velará tampoco por nosotros. ¡¡¡ Viva el Hombre y sus creaciones!!!, a pesar de sus imperfeciones. Que tampoco son pocas.
Salud para disfrutar una vida plena. Allá los notarios y su clientela. Respetuosamente, amén.
uno de la muga
domingo 4 de abril de 2010 a las 17:13 horas
Io:
Como el futbol, como el teatro, como el circo, como un desfile de carnaval, como un museo, como los toros..como las procesiones, podemos considerarlas como grandes pretextos pera que los humanos descubramos y descarguemos nuestras emociones.
Mientras no me obliguen a cargar con el santo...
salud para actuar con respetos
uno de la muga
domingo 4 de abril de 2010 a las 16:14 horas
amigo vic: la próxima reflexión ya está mandada, pronto aparecerá. Espero y deseo que también te acaricie las neuronas.
vic
domingo 4 de abril de 2010 a las 13:15 horas
Ya estoy echando de menos otro pensamiento escrito, señor de la muga. Parece que se acaba lo que los mortales llaman la semana santa. un abrazo y ánimo para seguir dando opiniones y generando comunicación. El sol empieza a tomar posiciones verticales. La vida sigue...
Io
miércoles 31 de marzo de 2010 a las 14:18 horas
No somos bichos raros. Pensamos, leemos, escribimos, dudamos...
No es mucho, pero es individualmente nuestro. Mi vida, mis miedos, mis dudas, mis hijos, mis deudas, son mis dioses de cada día.
Disculpen mi empecinamiento en alegrarme de este encuentro, pero esta semana toca indignación con este Patrimonio de votantes beatos. Es alentador descubrir que la ciudad dormida guarda en sus entresijos, pensadores.
Salud para rezar!
uno de la muga
miércoles 31 de marzo de 2010 a las 13:06 horas
y yo que me creía bicho raro...
Karim, IO: siempre es alentador conocer a compañeros de pensamiento.

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