Ni divisiones internas, ni cansancio, ni temores familiares ni nada. Güemes tomó la decisión y la comunicó hace una semana por una sola razón: un puesto de gran prestigio.
El ya ex consejero de Inmigración de la Comunidad de Madrid defiende que "hay que empadronar, pero con un mínimo de dignidad", en su última entrevista antes de asumir su nuevo cargo.