La capital de España es mundialmente conocida por contar con una exquisita gastronomía, puesto que en sus innumerables establecimientos se puede disfrutar de la cocina más tradicional, así como otra de vanguardia. Madrid en ocasiones puede parecer una ciudad bulliciosa donde apenas reina la tranquilidad y es por ello que hay quienes se decantan por comer o cenar en sus alrededores, sabiendo que también en otras localidades cercanas la experiencia gastronómica puede ser única e inigualable.
Como bien se ha comentado, Madrid es una de las ciudades de España que cuenta con mayor riqueza gastronómica, es por ello que en la capital se puede disfrutar de platos muy elaborados en sus numerosos establecimientos. No obstante, también es importante mencionar que Madrid no es precisamente una ciudad tranquila, el bullicio constante puede hacer que la experiencia gastronómica no sea la esperada.
Precisamente por este motivo, hay quienes deciden comer o cenar en otras localidades cercanas, donde la gastronomía también es inigualable y se aleja un poco del día a día madrileño. En este sentido, son muchos los municipios que destacan por sus elaboraciones, pero hay que resaltar un establecimiento por encima de todos, se trata de Fino Bar. Un restaurante en el mismo centro de Alcalá de Henares que ofrece una propuesta gastronómica sencilla y fresca, donde se combina la cocina más tradicional con los toques italianos.
¿Qué saber sobre Fino Bar?
Se trata de un restaurante situado en el casco histórico de Alcalá de Henares que destaca por su amplia carta y su gran selección de vinos, a lo que se suma sus múltiples prestaciones y comodidades y su ambiente acogedor. En el caso de querer disfrutar de una experiencia gastronómica única, sin duda, esta es la mejor elección, ya sea para ir con amigos, en familia o en pareja.
La carta de Fino Bar cuenta con numerosos platos tradicionales, la mayoría de ellos elaborados con productos de temporada y con la mayor calidad. Debido a los toques de la cocina italiana, en el caso de venir a este establecimiento no hay que dejar de probar las pizzetas o las clásicas pizzas artesanales. También se puede degustar una rica ensaladilla, chorizo a la sidra, mejillones o patatas a lo bravo, a lo que se suma su exquisito pulpo a la brasa, tartar de atún rojo o las mejores carnes del mercado.
De igual modo, de lunes a viernes el restaurante cuenta con un magnífico menú del día, donde se podrá elegir entre 4 primeros y 3 segundos, además de incluir una consumición, pan, postre o café.
Por supuesto, la barra de Fino Bar es otro de sus grandes atractivos, ya que se podrá tomar de tirador una refrescante Mahou sin aditivos, así como una gran variedad de vermouths.
Su gran vinoteca
Además de lo mencionado, otra de las cosas que destaca de Fino Bar es su excelente vinoteca. En este establecimiento buscan que sus clientes disfruten de una experiencia culinaria única, por este motivo, cuentan con vinos de todas las clases para cada ocasión y para un buen maridaje. Así, los comensales tendrán la oportunidad de elegir entre blancos, rosados, dulces, tintos o Jerez, sabiendo que también pueden solicitar alguna sugerencia.
¿Qué otras opciones gastronómicas hay fuera de la capital?
Aparte de esta sugerencia en Alcalá de Henares, cerca de la capital también hay otros establecimientos donde poder disfrutar de la mejor gastronomía de la zona. Así, a tan solo 70 kilómetros de Madrid, se puede hacer una parada en Toledo, para probar los platos tradicionales castellanos más castizos dentro de un ambiente histórico y medieval.
Otra parada puede ser Aranjuez, que ofrece una amplia variedad de platos que se elaboran a partir de productos típicos de la región y después, siempre se puede visitar el gran Palacio Real y sus jardines.
La cocina más española de San Lorenzo de El Escorial tampoco hay que perderse, al igual que la gastronomía que ofrecen en la zona de la Granja de San Ildefonso. Otras opciones es visitar el pueblo de Chinchón, conocido por sus platos más clásicos o, un poco más al norte, ir hasta Segovia y por supuesto probar el cochinillo asado con vistas al acueducto romano.
