Cuando se piensa en todo lo que hay que comprar para un hogar en condiciones, sin duda la batería de cocina es una de esas inversiones relevantes. Una buena elección es, tranquilamente, una adquisición para toda la vida.
Por eso, cuando se piensa en elegir, usar y mantener un juego de batería de cocina hay que considerar muchas cosas, y no necesariamente el precio será lo primero que deba considerarse. A menudo, y cualquier familia podrá corroborarlo, la decisión de un buen juego de batería de cocina debe estar marcada por cada una de las características que lo conviertan en el ideal para cada situación.
Tipos de materiales
Los juegos de batería de cocina han evolucionado mucho durante los últimos años, por lo que hoy es bastante común toparse con materiales muy interesantes y, algunos, de nueva generación.
- Acero inoxidable: es uno de los mejores materiales por calidad y precio, aparte de ser muy resistente y fácil de limpiar. Una de las cosas que gusta a las personas es que los juegos de batería de cocina de este material sirven para cocinar en cualquier lado, desde una estufa a gas hasta una placa de inducción.
- Aluminio: es un material más ligero y más eficiente en la distribución del calor. No obstante, dentro de los juegos de batería de aluminio hay muchos subtipos, algunos de ellos patentados, que permiten aumentar la calidad, la durabilidad o la seguridad de su uso.
- Cerámica: antiadherente, resistente a rayones, aunque más costoso que otros materiales. Una de las ventajas es su forma de cocción, que puede hacer que muchos ingredientes se usen menos, como el aceite. Por lo general, es una opción más frágil que el acero o el aluminio, por lo cual no se utiliza mucho.
- Hierro fundido: barato y práctico, pero no necesariamente la mejor opción, sobre todo por ser juegos de batería de cocina muy pesados y que pueden llegar a oxidarse si no gozan de buen mantenimiento.
Piezas comunes
Cuando se habla de batería de cocina, se habla de algunas piezas que son comunes en todas las que se suelen vender en tiendas o por internet. Pero algunos juegos de batería de cocina traen más piezas que otros. Por eso, se debe hablar de los básicos, de los imprescindibles:
- Sartenes.
- Cacerolas.
- Ollas.
- Sartenes de freír.
- Vaporeras.
No necesariamente todas las baterías de cocina tendrán todos estos elementos, y es allí donde sí se debe prestar especial atención. Los juegos de batería más económicos incluyen normalmente sartenes y ollas, mientras que los productos de mayor gama sí tienen más variedad de utensilios.
Características importantes
¿Cómo dar con el juego de batería de cocina perfecto? No hay una respuesta única, pero lo que sí puede acercar a tomar una decisión correcta tiene que ver con el análisis de sus características fundamentales.
- Compatibilidad con la cocina: hay que asegurarse de que el juego de batería que se elija sea compatible con el tipo de cocina que se tiene en casa, sea de gas, eléctrica o de inducción. Algunos materiales directamente no serán recomendables para todos los casos.
- Antiadherente: si se busca cocinar con poco aceite, hay que elegir un juego de batería con superficie antiadherente de buena calidad.
- Asas: las asas deben ser cómodas de agarrar y no calentarse demasiado.
- Tapas: las tapas deben ajustarse bien a las ollas y sartenes para evitar que se escape el calor.
El tema de las asas y tapas es casi tan importante como la elección de buenos materiales, ya que si se eligen algunas de mala calidad, terminarán por dañarse rápidamente, perdiendo parte de sus funciones originales.
Consejos de compra
Presupuesto y necesidades. Algunos juegos de batería de cocina pueden ser muy costosos, y no siempre harán falta cada una de las funciones o piezas que incorporen. Hay que establecer un presupuesto para invertir con inteligencia.
Marcas y calidad. Una batería de cocina es una inversión para toda la vida. Por eso, aunque cueste dar con una marca, con una línea de producto o con la calidad esperada, es mejor tomar la decisión con más calma antes de comprar lo primero que aparezca y llevarse una mala experiencia.
